domingo. 25.09.2022

—Los resultados de la investigación sobre la posibilidad de crear células beta pancreáticas a partir de células madre son esperanzadores, ¿Qué pasos hay que dar para que sea una realidad?

—Hay que trasladar estos hallazgos a ensayos clínicos en personas con diabetes. Desde 2014 hay ensayos clínicos en los EEUU en los que personas con diabetes tipo 1 han sido trasplantadas con células pancreáticas derivadas de células madre. No es ciencia ficción. Ahora mismo hay varios ensayos abiertos con resultados preliminares esperanzadores. Estamos al principio del desarrollo de estas terapias, pero hay importantes incógnitas que los ensayos clínicos deben resolver (qué tipo de células generan trasplantes más efectivos) y se ensaya trasplantar células más inmaduras, progenitores pancreáticos, o células más diferenciadas, islotes pancreáticos funcionales, similares a los que describimos en nuestro estudio. Otro reto es determinar el sitio del trasplante, por ejemplo, subcutáneo, y el modo de trasplantar las células, libres o dentro de un dispositivo que las encapsule. Además, hay que crear fármacos inmunosupresores para que los receptores puedan tolerar estos trasplantes. Algunas compañías están usando células madre modificadas que serían invisibles al sistema inmune del receptor y por tanto toleradas sin necesidad de fármacos inmunosupresores.

—¿Cómo se inició esta investigación?

—Este proyecto empezó a partir de una optimización que hicimos del protocolo de diferenciación, la «receta» que usamos para convertir las células madre en células del páncreas. Con estas mejoras del protocolo vimos que los células pancreáticas que obteníamos in vitro eran más similares a los islotes primarios aislados del páncreas de donantes, y empezamos a compararlas sistemáticamente con todo tipo de técnicas a nuestro alcance. Esta comparación exhaustiva es la que recogemos ahora en el estudio, donde demostramos que los islotes pancreáticos derivados de células madre son muy similares a los islotes «reales», sobre todo en términos de funcionalidad, para producir insulina en respuesta a incrementos de glucosa. Hemos demostrado que estos islotes derivados de células madre no son solo funcionales in vitro, sino también in vivo, ya que una vez trasplantados en ratones, estos islotes secretan insulina de manera adecuada e incluso pueden prevenir la diabetes.

—¿Los resultados son válidos para la diabetes tipo 2?

—La diabetes mellitus es una enfermedad que tiene diversas causas. La diabetes tipo 1 es el resultado de la destrucción de las células beta por parte del sistema inmune y se trata principalmente con inyecciones de insulina. Por contra, la diabetes tipo 2 se debe a un mal funcionamiento de las células beta debido a eventos que las estresan de manera crónica, y se trata con fármacos que intentan aumentar esta producción de insulina o reducen los niveles de glucosa en sangre. Ambos tipos de diabetes tienen factores genéticos y ambientales, pero la diabetes tipo 2 es mucho más prevalente. Supone un 80% de los casos totales, unos 500 millones de personas globalmente, y se presenta en edades más avanzadas, estando asociada a obesidad y sedentarismo. Los trasplantes de células pancreáticas derivados de células madre se están ensayando en personas con diabetes tipo 1, con el objetivo principal de reducir su dependencia de las inyecciones de insulina para mejorar el control de sus niveles de glucosa. No obstante, la posibilidad de generar estas células en el laboratorio nos permite usarlas como modelos celulares para descifrar los mecanismos de la diabetes tipo 2. De hecho, esta es la principal vía de investigación que llevamos a cabo en el Centro de Regulación Genómica en Barcelona donde trabajo actualmente. Estas células son el modelo para entender qué genes pueden estar detrás del desarrollo de la diabetes.

—¿Continúa esta línea de investigación ?

—Sí, seguimos explorando maneras de mejorar la producción de células pancreáticas en laboratorio mediante el uso de distinta técnicas de análisis genómico, y al mismo tiempo utilizarlas para entender como mutaciones en ciertos genes puede llevar a causar o incrementar el riesgo de sufrir diabetes.

—¿En qué otros campos investiga?

—Trabajamos en el campo de la edición genética con herramientas basadas en la tecnología CRISPR para corregir e introducir mutaciones que causan diabetes en nuestros modelos celulares. Intentamos descifrar qué mecanismos de la célula beta se ven afectados por estas mutaciones y cómo desencadenan la diabetes.

«Las células beta son clave para entender los genes que causan la diabetes»
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