viernes 21/1/22

Cocaína en el Parlamento británico

‘The Sunday Times’ revela que se han descubierto rastros de esa droga ilegal en once de los doce servicios por los que se pasó un paño reactivo
                      Vista exterior del Parlamento británico, en cuyo interior se han descubierto rastros de cocaína. ANDY RAIN
Vista exterior del Parlamento británico, en cuyo interior se han descubierto rastros de cocaína. ANDY RAIN

La inspección de una docena baños en los edificios que alojan a las dos cámaras del Parlamento británico, a sus comités, oficinas de diputados y lores, áreas de trabajo para periodistas, bares y restaurantes, ha revelado rastros de cocaína en todos salvo en uno, según desveló el pasado domingo el diario The Sunday Times. Precisamente coincide la publicación de esta noticia con un cambio en la política del Gobierno sobre el consumo de drogas ilegales. El conocido periódico no explica quién ordenó la inspección, que parece ser el producto de una colaboración suya con el presidente de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle. Los doce baños incluyen los reservados para hombres y para mujeres en el pasillo que comienza tras el asiento del presidente. En ese corredor está el despacho del primer ministro en el Parlamento británico.

La lista de doce, en la que no se señala al único que no dio color azul cuando se pasaron unas toallitas humedecidas con un reactivo a la cocaína, incluye servicios para ambos sexos y para personas con discapacidades, baños contiguos a las oficinas de diputados laboristas o de una ministra conservadora y los unisex de la galería de la prensa y de un bar de los lores; repartidos en los tres edificios que los alojan. La Policía habría intervenido en el último año en 17 delitos relacionados con las drogas «en el Parlamento o sus alrededores», según el Times. Este diario también informa de que, hace un mes, había un aroma de cánnabis en la calle, entre Portcullis House, que alberga oficinas y salas de reunión, y el número 1 de la Plaza del Parlamento, que es un acceso al Palacio de Westminster.

El actual primer ministro británico, Boris Johnson, ha reconocido que probó cocaína cuando estaba en la universidad, aunque no la esnifó bien y tampoco tuvo en él ningún efecto. También fumó cánnabis de manera habitual cuando era más joven. Otros políticos de su generación se han negado a hablar de su posible consumo de drogas ilegales.

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