miércoles 12/8/20

En coche y a casa de amigos

El pronóstico se ha cumplido. Este verano los turistas que ocupan las playas, chiringuitos y casas rurales de montaña son españoles. Lo que no se ha cumplido han sido, al menos de momento, las expectativas de ocupación. Y aunque el barómetro del CIS aseguraba que sólo un 27% de los ciudadanos estaba seguro de irse de vacaciones este año, el sector turístico confiaba en que los viajeros se fueran animando y la ocupación hotelera llegara al 70%. Tendrán que esperar a la última semana de julio y el mes de agosto para ver cumplido ese deseo porque de momento, la ocupación está por debajo del 50%.

«Los españoles están esperando a última hora para hacer sus reservas», explica Rafael Gallego, vicepresidente de Ceav, la confederación de agencias de viajes. Otros años, en mayo y junio ya había un 50% de reservas para julio. Pero este verano es atípico. Además, el turismo de interior y de naturaleza es una opción en alza.

Parte de los viajes que los españoles hacían al extranjero serán este año a Baleares y Canarias, cuyo handicap para atraer más turista nacional es la obligación de ir en avión.

Sólo el 6% de los encuestados por el CIS viajará al extranjero este verano, lo que contrasta con las tasas de hasta el 20% de otros años.

En España, el 90% de los que veranearán se quedarán en nuestro país y el coche particular será el medio de transporte preferido, casi un 70%, porque se evita el contacto con otros viajeros. Los españoles son, junto con los italianos y franceses, los que más desconfían de los medios de transporte públicos, el 65%, incluido el avión.

Las previsiones apuntan a que cerca del 28% de los turistas pasará sus vacaciones en su segunda residencia, frente al 26% que irá a un hotel y un 20,5% que alquilará un apartamento. Estas cifras son muy inferiores a las del tercer trimestre del año pasado, cuando cerca del 40% de los españoles se decantaba por alquilar una vivienda o reservar en un hotel en España.

Según los datos de la Encuesta de Turismo de Residentes del INE, en el verano de 2019 los españoles realizaron un total de 53,8 millones de viajes dentro de nuestro país, lo que supuso unos ingresos para el sector turístico de 12.763 millones de euros solo entre julio y septiembre, que hoy están en juego.

El temor en el sector turístico va en aumento. «No nos estamos jugando esta temporada, sino la de 2021», dicen. Gallego añade que los turistas europeos compran sus viajes con hasta ocho meses de antelación, por lo que si este año vienen a España y les gusta la oferta y la seguridad del destino, volverán a comprarlo.

«En esta temporada de verano no esperamos grandes números, pero es que hace mes y medio no pensábamos ni que hubiera temporada», afirma Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat). Marichal reconoce la «valentía» del país al abrir las fronteras al resto de Europa para reactivar el turismo y considera que ahora es el momento de que se demuestre que «somos empresas resilientes y podemos combatir al Covid».

Si los españoles viajan más por España este año, podría producirse un cambio de tendencia en los veranos siguientes que impulse a no salir tanto del país. Así lo consideran desde Booking, quienes aseguran que a medida que la vida vuelve a la normalidad, están observando que los españoles optan más por estar cerca de casa, eligiendo viajar «localmente en lugar de internacionalmente». El portal online de búsqueda de alojamientos señala que históricamente las reservas de alojamiento locales representan el 45% del negocio total, pero en abril la participación nacional aumentó al 70%.

Pero los ingresos turísticos no llegan sólo por el lado de los alojamientos, sino que la hostelería juega un papel fundamental. «La gente quiere regresar a los bares y restaurantes como lo hacía antes de la crisis, por lo que garantizando un ambiente seguro, volverán pronto», aseguran fuentes de Hostelería de España. Todo para espantar el fantasma de las previsiones: 65.000 bares y restaurantes bajarán la persiana definitivamente antes de que acabe el año.

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