jueves 15/4/21

Las creadoras del mundo

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carmen naranjo

La escritora francesa Carole Fives reconoce que el humor en literatura «se considera vulgar, como si solo los grandes dramas tuviesen valor literario» pero en su última novela le permite hablar del cáncer y la soledad de una mujer que se rebela contra el papel de «perfecto chivo expiatorio» de las madres. Llamadas de mamá, publicado en español por la editorial Sexto Piso, es el título de la novela de la escritora y artista plástica Carole Fives (Pas-de-Calais, Francia, 1971), protagonizada por la única voz de Charléne a través de las constantes llamadas y los continuos mensajes en el contestador que deja diariamente a su hija. Llamada a llamada, la arrolladora personalidad de Charléne va dejando constancia de sus manías y recriminaciones, pero también de la soledad y su negativa a ceder terreno a la vejez, aún cuando le diagnostican cáncer y depresión. «Quería dar voz a la mujer de más de 60 años, que ya no se reconoce en los anuncios ni en los discursos políticos, que ya ha cumplido su papel, ha tenido hijos, se le pide que desaparezca del mapa. La imaginamos sola, en su cocina, con sus cigarrillos, su café y llamando por teléfono a sus amigas. Sin embargo, Charlène todavía pretende tener derecho a una vida sexual, sentimental y social, no quiere desaparecer...», explica la autora en una entrevista con Efe.

Al principio imaginó la novela como un diálogo telefónico con su hija, pero la voz de Charlène era tan potente que la interlocutora desapareció: «Así que no es ni un diálogo ni un monólogo, porque siempre está hablando con alguien. Es un diálogo unidireccional. Charlène lo desborda, su flujo verbal ocupa todo el espacio, es a la vez tóxico y conmovedor, es muy contradictorio». Inspirada parcialmente en su madre y en ella misma, Fives recuerda que Margueritte Duras decía que, desde el punto de vista de sus hijos, las madres están todas locas. «A las madres se las hace cargar con mucho, demasiado; son las creadoras del mundo, por lo que son necesariamente culpables; son los chivos expiatorios perfectos. El psicoanálisis también carga con muchísima fuerza la figura de la madre.

Las creadoras del mundo
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