domingo 23/1/22

La crisis climática contra el león marino

Las hembras tienen cada vez más dificultades para acceder al krill, un crustáceo vital en su alimentación durante la época de cría, debido al calentamiento, según biólogos de Barcelona
                      Leones marinos junto a las gélidas aguas del Antártico. SHUTTERSTOCK
Leones marinos junto a las gélidas aguas del Antártico. SHUTTERSTOCK

Las hembras de león marino tienen cada vez más dificultades para acceder al krill, un crustáceo vital en su alimentación, durante la temporada de cría debido a los efectos del cambio climático, lo que pone en riesgo su supervivencia, según un estudio hecho por biólogos marinos de la Universidad de Barcelona. La investigación, que publica la revista ‘Scientific Reports’, ha sido hecha a través de telemetría por los investigadores de la Facultad de Biología y del Instituto de Investigación de Biodiversidad de la Universidad de Barcelona (IRBio) Lluís Cardona, Manel Gazo, David March, Massimiliano Drago y Diego Rita, y la investigadora de la asociación Submundo, Mariluz Parga.

Cardona explica a Efe que el deshielo ocasionado por el calentamiento global ha hecho disminuir las poblaciones de krill, ya que están muy ligadas a la extensión de hielo, lo que tiene un efecto negativo en el éxito reproductivo de la especie.

Además, según el biólogo, también ha disminuido el número de pingüinos en la zona, la presa principal de la foca leopardo, por lo que ha aumentado la caza de cachorros de leones marinos por parte de este depredador.

El estudio se ha llevado a cabo gracias a la telemetría por satélite, un método que consiste en colocar pequeños aparatos en los mamíferos para recoger información a distancia a través de ondas magnéticas, un proceso que ha permitido estudiar al león antártico en los meses de invierno, cuando el frío, el viento y el hielo marino dificultan el estudio de los ecosistemas antárticos.

El león marino, un mamífero que vive exclusivamente en aguas del Antártico, fue muy explotado por la industria de la piel en la primera mitad del siglo XIX y, aunque vivió una notable recuperación, las poblaciones de este animal vuelven a disminuir desde el año 2003. «En verano, los leones marinos vuelven a las colonias de cría, y la disminución del krill, que es mucho más fácil de capturar que los peces, afecta a las hembras, que no pueden dedicarle tanta energía a la caza con sus crías en tierra», comenta Cardona. Durante el invierno, sin embargo, los animales se separan, y mientras las hembras van a zonas más cálidas cercanas al sur del continente americano, los machos siguen al krill hasta las zonas antárticas.

La crisis climática contra el león marino
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