jueves. 07.07.2022

Crónica de un divorcio anunciado

Kim Kardashian pone en manos de la abogada Laura Wasser, que llevó la separación de Banderas y Griffith, el fin de su relación con Kanye West tras unos meses complicados
Kanye West y Kim Kardashian en una foto tomada en 2016 en Nueva York. JASON SZENES

Después de un 2020 en el que la sombra de la duda planeaba sobre la relación entre Kim Kardashian y Kanye West, el año arrancó con fuertes rumores de divorcio que ahora se han confirmado. Los extraños comportamientos de él, con una candidatura a las presidenciales de Estados Unidos incluida, llevaron a la empresaria a salir al paso afirmando que su compañero sufría trastorno bipolar y a pedir intimidad para ella y para su marido que acudieron a varias sesiones de terapia antes de adoptar la decisión de hacer sus vidas por separado. Kim Kardashian ha presentado la demanda de divorcio en el Tribunal Superior de Los Angeles de la mano de su abogada, la prestigiosa Laura Wasser. Antes que el de Kardashian, Wasser ha llevado algunas de las separaciones más sonadas del mundo del corazón y del celuloide como la de Antonio Banderas y Melanie Griffith o la de Nicole Kidman y Tom Cruise. El secreto de su éxito reside, no solo en los 23.000 euros que cuesta contratarla a los que hay que sumar los 1.000 euros la hora, sino en su capacidad para gestionar divorcios en los que hay en juego, además de grandes fortunas, la imagen, el honor y la reputación de sus protagonistas. Los divorcios en los que ella interviene suelen culminar con las dos partes llegando a un acuerdo y con beneficios para ambos. Tanto es así, que la letrada ha publicado un libro para explicar que los matrimonios pueden terminar de forma amistosa con el título ‘No tiene por qué ser así: cómo divorciarse sin destruir la familia o arruinarse’. Así las cosas, la elección de Kardashian parece toda una declaración de intenciones. De hecho, desde el entorno de la familia han dicho que Kanye será siempre muy importante para ellos. «No hay malos rollos y no le van a dar la espalda. Es más, quieren que se una a los planes de vez en cuando, sobre todo por el bien de sus hijos», aseguran estas fuentes. Tras unos meses complicados, afirman en la revista People que «ella ya ha tenido suficiente y le ha contado que quiere un poco de espacio para resolver su futuro».

Crónica de un divorcio anunciado
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