viernes 21/1/22
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Tradición, calidad y... siempre un dulce sabor. Con esas señas de identidad Chocolates Santocildes lleva desde hace más de un siglo endulzando los paladares de miles de personas. También en las fechas navideñas en las que además de su amplia gama de productos con el chocolate como protagonista, ofrece sus más jóvenes variedades como el turrón, los bombones y el chocolate rosé.

La primera de ellas, el turrón, ya hizo acto de presencia el pasado año con una gran acogida. La apuesta de Santocildes de ofrecer este producto tan navideño con el sello propio se centra en el de leche con un 41% de cacao, arroz inflado y crocante de almendra. También con los mismos ingredientes existe la opción del turrón negro para los que deseen una porción más alta de cacao (75%). En ambos casos con una esmerada elaboración y con un sabor único.

Los bombones tampoco podían faltar en esta rica oferta que además tiene como propósito traspasar la temporalidad de estas fechas para convertirse en un producto de todo el año. Bajo el epígrafe Adobes Leoneses, Chocolates Santocildes presenta una caja de 12 unidades y una forma de estas emulando a los tradicionales adobes de las casas, de forma rectangular, un guiño a las tradiciones con un fin delicioso y muy dulce. La se presenta con un formato de color rojo y negro intentando mostrar un mensaje de renacimiento. Y en su interior dos unidades de bombón 100% cacao criollo de Venezuela, con una nota de cata a nueces, frutos secos y bayas maduras. Notas finales de frutos secos y café, tres de 41% cacao criollo de Venezuela con leche, con una nota de cata a plátano, mascarpone y vainilla, tres 75% cacao criollo de Venezuela, con notas de cata a nueces, frutos secos y bayas maduras, dos de bombón rosé, con notas de cara a limón, naranja y fresa y dos de bombón blanco, con una nota de cata a plátano, mascarpone y vainilla.

Y por si todo fuera poco, el chocolate rosé que veía la luz en junio de este año con un 70% de cacao, nacido a partir de un haba de cacao con pigmentación rosa que le aporta ese color tan llamativo. Además de ello encontraremos en la tableta un doble capeado, el negro y el rosa se unen para dar como resultado un chocolate con un aroma afrutado y un sabor delicado.

Hacer algo así tiene un alto componente artístico y su envoltorio no podría ser menos. Se trata de un diseño exclusivo de la artista navarra afincada en León, Ainara Felipe.

DULCE PALADAR EN NAVIDAD
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