viernes 3/12/21

EL MUNDO QUE VIENE

Otra manera de ver y enfocar la vida. La generación que ha sufrido dos crisis consecutivas, de momento, ha optado por otra forma de vivir. Hay mucho más que el trabajo. Poder y dinero no importan. Quieren disfrutar de la vida. Lo demás es secundario. Quizá cambien el mundo

Para un milenial el enfoque del mundo laboral es radicalmente distinto al de los jóvenes de los años ochenta y noventa porque «para ellos la vida no es sólo trabajo». Así analiza esta generación la experta y orientadora Carole Viaene, que en su libro ‘Mi trabajo ideal’ analiza el equilibrio entre la vida personal y profesional.

Viaene, que ejerce como ‘coach’ en la escuela de negocios Esade, plantea en su libro una «visión holística» del mundo del trabajo, donde el concepto de «trabajo ideal» ha cambiado y ya no consiste sólo en ganar dinero y poder, sino también en preguntarse «quiénes somos, qué queremos, cómo cuidarnos y cómo impactar en el mundo».

«Vienen a verme muchas personas que no están satisfechas con su empleo, gente agotada, quemada, con estrés por un ambiente tóxico», explica la experta, quien considera que la salud mental, física y emocional son fundamentales y que los departamentos de Recursos Humanos de las empresas deben involucrarse en ello.

Asegura que cada vez se encuentra con más empresas donde el departamento de Recursos Humanos ha pasado de ser una dirección meramente operativa a otra de carácter estratégico y más preocupada por desarrollar a las personas, ya que —subraya— «al final un trabajador feliz también es un trabajador más productivo».

Carole Viaene advierte un cambio generacional entre los denominados mileniales y los trabajadores jóvenes de los años ochenta y noventa del siglo pasado, y afirma que «un milenial tiene un mayor enfoque en el equilibrio. Para él la vida no es todo trabajo y es más importante disfrutar de la vida y no estar siempre trabajando».

«Los mileniales son mucho más exigentes que las generaciones anteriores, que pedían ‘trabajar duro’. Valoran más si una empresa le ofrece más o menos vacaciones, si las oficinas están ubicadas en la playa, o si pueden teletrabajar cuando quieren», asegura.

Para esta asesora, lo fundamental es saber alinear la vida profesional con la personal y por ello afirma que «sin duda lo interesante es un enfoque holístico del trabajo, de saber que hay un mundo fuera de él».

De hecho, la autora de ‘Mi trabajo ideal’ explica que, antes de reconvertirse en ‘coach, probó más de quince trabajos diferentes, cambió en tres ocasiones de carrera —Periodismo, Educación y Recursos Humanos— y se trasladó desde su país natal, Bélgica, a España para encontrar su actual vocación.

Aún así, el carácter «explorador» de Viaene, que le hace definirse como «activista de carrera», le ha conducido a enfocarse actualmente en cuestiones como el cambio climático, la salud y la nueva economía circular como aspectos a incorporar en el desarrollo personal y profesional de las personas.

Más que en la búsqueda individual de felicidad, Viaene intenta conducir a los lectores a buscar «algo más grande aún, que es el bien común», y explica en el libro que empezó a soñar con transformar profesionales en activistas por el cambio climático. No quería que fueran meros peones indefensos de las grandes compañías».

En esta línea afirma que uno de los momentos que inspiró su libro fue conocer a Gunter Pauli, autor del libro ‘La economía azul’ y que le llevó a implicarse en la conciencia y la acción para combatir las dinámicas del sistema económico que inciden negativamente sobre el cambio climático.

«Cada vez más las empresas están pidiendo ‘green skills’ (capacidades verdes) porque la economía es empresa, la empresa son personas y las personas son el trabajo, y desde el trabajo también se puede ayudar a cambiar las cosas», concluye Viaene.

Otra manera de enfocar la vida y de ver el mundo. Y eso que la receta preparada para ellos era fácil. Sólo había que seguir unos pasos: primero universidad, después máster y algún idioma extranjero. Era la fórmula de la felicidad preparada para los milenials españoles, nacidos entre 1981 y 1993, quienes tras la crisis de 2008 se convirtieron en la generación frustrada y a los que esta pandemia ha dado de lleno otra vez.

La generación «más preparada de la historia» del país ha atravesado dos crisis en apenas década y media, cuando algunos empezaban a conseguir cierta estabilidad y otros sufrían los envites de un sistema económico virado a los servicios.

Y los expertos vaticinan que ni es la primera crisis a la que se enfrenta esta generación ni tampoco será la última. «Va a ser una crisis tras otra y cada vez mayores», anuncia el economista y analista social Guy Standing.

Pero ellos se mantiene firmes en su filosofía: «Hay un deseo de no pasar tanto tiempo en trabajos que son solo trabajos y más tiempo cuidando a los nuestros, a la naturaleza... es la agenda del precariado, tenemos suficiente para compartir, queremos bajar el ritmo».

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