viernes. 01.07.2022

EN UN LUGAR DEL CID...

El Comedor de Cervantes. Cervantes, 10. 987 072 114
FERNANDO OTERO

Hasta que llegue la primavera y los arroces se apoderen de la carta, es tiempo de platos de cuchara en el entorno del Cid. Todos los lunes toca cocido leonés (18 euros). Los martes se reserva el espacio para el marmitako (14 euros), y los miércoles se ofrecen las alubias a la marinera (12 euros) para que los jueves se adueñe de la mesa el botillo (18 euros).

Manda la cuchara. Abierto los siete días de la semana —tanto al mediodía como por la noche— el nuevo restaurante tiene entrada por la propia vermutería. Su carta es amplia y selecta, pero mantiene algunos platos fijos que ya están haciendo relamer a muchos comensales.

Mención aparte merecen sus carnes, que provienen todas ellas de la prestigiosa ganadería La Finca, de Madrid. No faltan los pescados frescos, las ensaladas, numerosas raciones y otras tantas sorpresas que esperan a ser descubiertas desde ya tanto por los turistas como por las centenas de leoneses que han convertido este templo del vermú en una estación de paso obligatorio a diario.

El Comedor de Cervantes habita a la vera de Vermutería Cervantes. La entrada es un preámbulo abierto para departir de pie. Y la barra tiene suficiente espacio como para que se creen diferentes ambientes. Pero como lo del vermú siempre ha ido a más, son 200 metros cuadrados y más de cien vermús a gusto del consumidor, que para eso fue la idea inicial. La idiosincrasia leonesa se manifiesta también en las tapas, con esas chapatas o conos en los que hay sustancia y creatividad. Y a través de sus ventanales, o en esa imponente entrada, se crea un formidable escenario para hablar y leer sobre León.

Hay un lugar en el Cid... de cuyo nombre sí que León quiere acordarse. Fernando Pintor, Demetrio Blanco y Javier Sáenz de Miera saben dirigir el relato para que la imaginación del comensal no tenga límites.

EN UN LUGAR DEL CID...
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