sábado 17/4/21

Fábulas de amor por los animales

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alfonso garcía

Hay libros que se leen de un tirón. Este es un caso. Por la brevedad, la intensidad y la belleza. La belleza, además, de la amistad entre un joven, Max, y un gato de perfil griego, Mix. «Me gustan todos los animales –escribe Sepúlveda en «Unas palabras sobre esta historia», al inicio-, pero con los gatos tengo una relación especial». Y añade: «Me gustan los gatos porque son misteriosos, muy dignos e independientes». Pero Mix tuvo un destino extraño, aunque nunca perdió el buen humor y siempre mostraba la cara de la felicidad.

Max y Mix vivían en una casa de Múnich como buenos amigos que se cuidaban mutuamente. «Los amigos de verdad siempre cuidan el uno del otro». Y más, por supuesto, cuando suceden algunas cosas extraordinarias, como la ceguera del gato de perfil griego, Mix, cuyo oído se acentuó mucho más. Pero tuvo la suerte, además, de encontrar la compañía y la amistad de un ratón que no tenía nombre. «Como has dicho –propuso Mix- que eres un ratón mexicano, me gustaría llamarte Mex. ¿Qué te parece, Mex?» Y así resultó cómo «a partir de ahora seremos tres en esta casa». El lector seguirá asistiendo a situaciones verdaderamente curiosas.

Una verdadera lección de amistad en un libro delicado y sencillo –«Una novela para jóvenes de 8 a 88 años»- escrito con una prosa pulcra, precisa y llena de sugerencias. Luis Sepúlveda quedará en nuestra memoria como un maestro de la fabulación y su capacidad narrativa.

Fábulas de amor por los animales
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