viernes. 01.07.2022

Los golpes a la otra costilla

l Emiliene Malfatto presenta la obra ‘Que por ti llore el Tigris’
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Bregada como corresponsal independiente en Oriente Próximo, formada en Francia y en Colombia, con un perfecto castellano, Malfatto fue por primera vez a Irak en 2014 y, desde entonces, mantiene un fuerte vínculo con este país, aprendiendo su idioma, marcada por lo que allí ha vivido, cubriendo la guerra contra el Estado Islámico, relacionándose con muchas personas, desde milicianos a mujeres que le han abierto las puertas de sus casas.

No esconde que su primera novela, que en España publican Minúscula y en catalán Edicions 1984, nació de la conversación que mantenía un día con un muy buen amigo suyo iraquí y, al preguntarle qué pasaría si su hermana pequeña quedaba embarazada sin estar casada, él no dudó en responder que la familia tendría que matarla. «Me quedé como fría, ¿qué se hace con eso?», se preguntó, y, a continuación, pergeñó esta historia en la que una joven iraquí, sin nombre, espera la muerte, con un destino que no puede soslayar, porque ha quedado embarazada de Mohamed, sin estar casados, y eso le aboca a ser víctima de un «crimen de honor».

Con una prosa poética, también tiene su peso la «voz impasible» del Tigris, «una cinta de plata bajo la luna», que actúa como lo hacía en las tragedias griegas la figura del coro. Periodista que también ha trabajado para France-Presse, enganchada al periodismo de guerra, aunque ahora vive en Buenos Aires (Argentina), remarca que en este relato le ha salido una escritura «muy impulsiva e instintiva», una novela polifónica, en la que «todos los personajes hablan».

El hecho de que sea polifónica para tratar una cuestión «tan delicada», cree que «le quita un potencial de maniqueísmo» y permite mostrar ante el lector que «no hay una sola víctima, siempre es todo más complicado». A su juicio, el hermano de la joven embarazada, Amir, el asesino, es también una víctima, «es un personaje al que quiero mucho, porque es como decir que todos están dentro de un sistema y no pueden salir del mismo, de igual manera que otro de los hermano, Ali, no mata, pero ¿no va a decir nada? Es un cobarde, pero, al final, es muy difícil no ser un cobarde. La mayoría de la gente calla y no hace nada».

Tras insistir en que no se ha basado en ningún caso conocido, más allá de ser el detonante la charla que tenía con uno de sus amigos, la escritora ha precisado que la ha ambientado en Irak por lo bien que conoce ese país, pero ha sostenido que lo que expone sucede en muchos otros países.

También, en Europa

Tampoco ha callado que «es muy fácil para un europeo señalar con un dedo y decir qué mal se está por allá y que bien que estamos aquí. Pero, al final, la idea que hay detrás es que el cuerpo de las mujeres no les pertenece a ellas y esto va mucho más allá de Irak». En este punto, tras señalar que estos días ha podido conocer el caso de las dos hermanas paquistaníes afincadas en Terrassa (Barcelona) que fueron asesinadas en su país natal a manos presuntamente de sus familiares por solicitar el divorcio de sus maridos, también ha recordado que en el código penal italiano hasta 1981 se incluía el concepto de crimen de honor, «y esto no está tan alejado en el tiempo, ni es un país lejano». Autora del libro de no-ficción «Les serpents viendront sur toi» (Premio Albert Londres 2021), no traducido en España, su próxima novela será «El coronel no duerme», que publicará en Francia el próximo mes de agosto y que Minúscula y Edicions 1984 editarán en castellano y catalán en 2023. Respecto al premio Goncourt a la primera novela, Emilienne Malfatto ha rememorado que recibió la noticia el 4 de mayo del año pasado y quedó impactada porque nunca lo pensó. Cuando supo que estaba en la lista de finalistas creyó que «era una broma» y ya con el premio en la mano es de las que mantiene que «cambia todo y nada, porque esto te da como legitimidad, pero no cambia ni quien soy ni mis libros», advierte.

A la vez, continúa con su trabajo como fotoperiodista y con una serie fotográfica documental dedicada a las niñas iraquíes, protagonizado por dos hermanas del sur de Irak, a las que va retratando año tras años, con la idea de mostrar como crecen «hasta que me lo permitan ellas o su papá».

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