viernes 16/4/21

Hitler, a semejanza de su padre

l La biografía de Alois Hitler, progenitor del dictador, obliga a revisar el pasado del líder nazi
alexander heinl

juan carlos barrena

De tal palo, tal astilla. Adolf Hitler era, al igual que su padre Alois Hitler, arrogante, impermeable al buen consejo y un hombre que despreciaba la ciencia, la iglesia y la nobleza. Y como su progenitor, despótico y autoritario. A esa conclusión llega el historiador austríaco Roman Sandgruber en un profundo estudio que obliga a revisar tesis anteriores sobre la infancia y juventud del fundador del nacionalsocialismo. Titulada El padre de Hitler - Como el hijo se convirtió en dictador, la biografía de Alois Hitler (1837-1903) publicada esta semana en Alemania aporta numeroso material documental inédito sobre la minoría de edad del dictador.

Hasta ahora todas las publicaciones sobre esa etapa en la vida de Adolf Hitler (1889-1945) se alimentaban de tres únicas fuentes de dudoso contenido veraz. Su propio panfleto propagandístico Mi lucha, y las obras publicadas en los años 50 La juventud de Hitler de Franz Jetzinger y Hitler, mi amigo de la juventud de August Kubitzek.

Sandgruber aporta entre otras novedades documentales absolutamente desconocidas hasta ahora un total de 31 cartas de Alois Hitler, el contrato de compra de una vivienda familiar y el borrador original y sin revisión con los apuntes de Kubitzek sobre los años de juventud que compartió con Adolf Hitler en Linz y Viena. De origen humilde, madre soltera y padre desconocido, Alois Hitler alcanzó un cierto nivel social como funcionario aduanero del imperio austrohúngaro, aunque por su profesión se veía obligado a mudarse con frecuencia. Klara Hitler, una prima segunda 23 años más joven y madre de Adolf, fue su tercera esposa. Antes estuvo casado con una mujer 14 años mayor que él con la que no tuvo hijos y después con otra 18 años más joven, que enfermó temprano, y a la que Klara cuidó hasta su muerte.

El estudio de Roman Sandgruber revela numerosos paralelismos entre padre e hijo, comenzando por los aires de grandeza. «El padre siempre quiso ser un campesino culto y adinerado y se sentía mejor que los demás», explica el catedrático emérito de Historia Económica y Social, para el que el dirigente nazi tuvo como su progenitor una educación muy modesta y ambos fueron en gran medida autodidactas. Y ambos compartieron también ideología nacionalista a favor de una gran Alemania.

Y en la polémica que ocupa aún a muchos historiadores sobre si Adolf Hitler se volvió antisemita en Viena o quizás incluso en Múnich, Sandgruber se posiciona claramente. El dictador mostró un odio decidido a los judíos mucho antes, cuando era un adolescente en Linz, un racismo que heredó igualmente de su progenitor. Es más, el autor de este último estudio demuestra que Adolf Hitler se hizo miembro de un club antisemita nada más llegar a Viena, escribe el historiador, que peinó minuciosamente varis archivos a la búsqueda de material inédito sobre el dictador y su familia. Ese odio, sin embargo, no impidió que tuviera contactos personales con judíos.

El historiador austríaco ha podido demostrar que la familia Hitler vivió un año en la pequeña localidad de Urfahr, en una casa de uno de los judíos más ricos de la región. Y fue un médico judío el que trató a su madre enferma de cáncer hasta su muerte, al parecer con mucho cariño y entrega. Varias postales firmadas por «un agradecido Adolf Hitler» ayudaron al médico Eduard Bloch a salir varias veces de apuros durante el nazismo hasta que pudo exiliarse. Sandgruber reconoce, pese a todo, que su meticuloso estudio no ha conseguido resolver tres grandes interrogantes en el pasado familiar de líder del nazismo: ¿Quién fue el abuelo paterno de Hitler? ¿Por qué Alois a la edad de casi 40 años cambió su apellido de Schickelgruber a Hitler? ¿Qué motivos le condujeron a escoger ese último apellido, cuando el habitual en la familia era Hiedler o Hüttler? El propio Adolf Hitler alimentó el misterio mientras vivió y hasta su suicidio al término de la Segunda Guerra Mundial.

Hitler, a semejanza de su padre
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