sábado 10/4/21

Humor negro en ‘El taxista asesino’

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En El taxista asesino, de Miguel Ángel de Rus, encontramos el mundo como representación; nada es real, todo es falso, recreación de un decorado, un montaje para entretenernos. El ser humano es esclavo de su deseo, de la voluntad ciega de vivir. Desde la relación amorosa del estudiante de filosofía —reconvertido en taxista— con la futura actriz, hasta el vacío de las relaciones en Internet, pasando por la política convertida en un desfile de maniquíes sin nada detrás, o las mafias criminales que se esconden tras el tráfico de seres humanos, todo en este libro muestra una lúcida acidez, pasando de momentos de humor brillantes.

Humor negro en ‘El taxista asesino’
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