Diario de León

El inagotable misterio de Clarice Lispector

Se cumple un siglo del nacimiento de la enigmática escritora brasileña que se asomó a las tinieblas del alma con su singular obra. «Era una persona extraña que se parecía a Marlene Dietrich y escribía como Virginia Woolf», destaca su biógrafo.

Estatua de la escritora ucraniana-brasileña Clarice Lispector, en la playa de Leme

Estatua de la escritora ucraniana-brasileña Clarice Lispector, en la playa de Leme

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León

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miguel lorenci

Clarice Lispector procedía de un misterio y regresó a otro». El poeta brasileño Drummond de Andrade resumió así la vida de la enigmática escritora brasileña, nacida hace ahora un siglo en Ucrania y fallecida el 9 de diciembre de 1977 en Río de Janeiro, devastada por un cáncer con 56 años. «Soy tan misteriosa que ni yo misma me entiendo», dijo de sí misma una autora tan rara como seductora. Una atractiva y esquiva mujer que se asomó a las tinieblas del alma con una obra elegante y plena de hechizo que se ha conectado con la mística de Santa Teresa y San Juan de la Cruz.

Identificada como ‘La esfinge’ por su admiradores y detractores, quienes la trataron destacan la intensidad de una mirada comparable a la de Picasso y que acentuaba su exótica belleza. «Parecía una loba fascinante» escribió otro poeta, Ferreira Gullar, de una mujer encerrada en sí misma pero que se ganó la vida como periodista de moda y belleza. Madre de dos hijos, esposa de diplomático, trató de mostrar su impenetrable mundo interior en una obra hermética para muchos y «compleja y fascinante» para Benjamin Moser, autor de Por qué este mundo (Siruela), la primera y quizá definitiva biografía de Lispector.

«Era una persona extraña que se parecía a Marlene Dietrich y escribía como Virginia Woolf», destaca Moser, que afrontó la vida de Lispector como «una montaña de enigmas». Nacida en Tchetchelnik, una remota y mísera aldea de Ucrania, fue bautizada como Chaya —vida en hebreo— Pinkhasovna Lispector y llegó a Brasil con dos meses. Sus padres huían de los progromos que se cobraron cientos de miles de vidas. Tras una infancia paupérrima, con un padre buhonero, ropavejero y fabricante de jabón, cambió su nombre por el de Clarice y estudió Derecho. Escribió con 21 años su primera novela, Cerca del corazón salvaje, aparecida en 1943 y con la que dejó atónita a la intelectualidad brasileña, pasando de joven promesa a ser reconocida como una de las más grandes renovadoras de las letras brasileñas del siglo XX.

Literatura viva

«La literatura no es literatura; es vida, es vivir», sostenía Lispector, que lo demostró con títulos como, La manzana en la oscuridad, La pasión según G.H., La ciudad sitiada’ los relatos de Lazos e familia y, sobre todo, La hora de la estrella, el libro que universalizó su obra. Los relatos de Lispector iluminan La hora de Clarice que cada 10 de diciembre celebra su genio, sobre todo en Brasil. Hay quien sitúa su cuentos a la altura de los de Kafka, con quien se sentía en sintonía, y Chéjov. No en vano su biógrafo, la define con «una Chéjov femenina en las playas de Guanabara».

Concedió Lispector una única entrevista a la televisión en una vida que protegió con un caparazón de misterio que le procuraría toda clase de animadversiones. «Para unos era comunista, para otros de derechas; la tildaron de lesbiana y hasta corrió el rumor de que era un hombre», escribe Moser de la gran dama de la literatura brasileña, hoy un icono en las redes sociales y para el feminismo que va camino de convertirse en un mito en el mundo anglosajón.

¿Fue Lispector un misterio para sí misma? «Todos lo somos en alguna medida para nosotros mismos y para los demás. Ella consultaba astrólogos y cartomantes y su deseo era conocerse, de modo que estudiándose a sí misma nos da las claves de cómo somos y qué sentimos», resume Moser. «Mi misterio es que no escondo ningún misterio», acabó contradiciéndose la propia Lispector. A 43 años de su muerte, la leyenda de la autora de ‘Cerca del corazón salvaje’ no hace más que agigantarse. «Dentro de 200 años, cuando hayamos olvidado a todos los bestsellers que venden hoy millones de libros, seguiremos leyendo a Clarice Lispector, aseguró su biógrafo con plena convicción al presentar la edición española de su trabajo.

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