domingo 11/4/21

El infalible valor refugio del disco

pACHO RODRÍGUEZ

rDicen que la cultura es segura, pero si quieren encontrar un valor refugio, y más para estos tiempos, vayan a la sección de discos y recuerden antaño cuando exploraban las estanterías en búsqueda de la canción de su vida, que lo sería igual solo unos meses, pero qué meses. Si además de la satisfacción al comprarlo se suma la que se obtiene al regalarlo, igual estamos ante el objeto perfecto. Y, ya por reforzar la tesis, si se tiene en cuenta que el vinilo ha vuelto y es el último aliado de un regalo que combina tanto erudición como diversión y romanticismo, puede que a alguno hasta ya se le haya mitigado un poco el estrés prenavideño.

Regalar un disco puede ser una obra maestra o un acto de fe. Da igual, porque el hecho en sí merece la pena y uno no puede andar por la vida regalando siempre el London Calling de The Clash o el Ziggy Stardust de David Bowie. O bien pensado: ¿por qué no? Prueben, así, qué se siente siendo infalible.

Tal vez, sin ese punto de concreción que ha supuesto el citado regreso del vinilo, esta sección planteada sería un galimatías aunque lleno de canciones.

Muchas de las formaciones leonesas, de hecho, se están manifestando en formatos dispares. De Carlos Balacera a Bruna, que es lo nuevo de Nadia Álvarez, o Fabián, Jordi Hidalgo, Los Modernos, Mario Delgado... Todos son exponentes de músicos en activo ante la nueva adversidad que van definiendo sus creaciones en propuestas digitales, singles o lanzamientos diversos. Representan la incesante escena leonesa, con sus altibajos y momentos más o menos inspirados, pero siempre con el tocadiscos encendido. Si los citados representan también a los ausentes (que haya así compañerismo navideño) en el plano general siempre hay una buena disculpa para comprarse un disco. Y cada uno es su mejor prescriptor musical.

El infalible valor refugio del disco
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