viernes. 03.02.2023
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El escritor y guionista madrileño Santiago Díaz introduce en la novela negra española un nuevo protagonista particular, la inspectora Indira Ramos, que en El buen padre tiene que enfrentarse al caso de un triple secuestro por parte de un anciano. Santiago Díaz, el hombre de los 500 guiones emitidos (Compañeros, Aquí no hay quien viva, El secreto de puente viejo o Yo soy Bea), ha explicado que tenía claro que quería «contar la historia de un secuestro, un anciano que secuestra a tres personas a las que acusa del encarcelamiento de su hijo, pero no quería que fuera un secuestro por dinero, sino una búsqueda de justicia». La inspectora Ramos es «la base de todo», porque primero dibujó el personaje y luego le adjudicó un caso de investigación.

Para Ramos tuvo los referentes que la mayoría de escritores tiene, pero el resultado es una «inspectora muy peculiar, una mujer con honestidad a prueba de bomba, una gran rectitud y, al mismo tiempo, que padece un trastorno obsesivo compulsivo con el orden y la limpieza que le impide llevar una vida normal».

Recuerda Díaz que «a veces estos investigadores se enfrentan a la culpa del pasado o al alcoholismo, pero Ramos se enfrenta a algo solo visible para ella, esos microbios que pululan por las superficies», si bien el autor no ha querido hacer comedia con ese aspecto, aunque le servía en ocasiones para «quitar un poco de peso a esa trama tan seria».

Aparte de luchar contra sus temores y enemigos invisibles, Ramos tiene que enfrentarse a un aislamiento porque nadie quiere trabajar con ella. «Sin embargo, al final se impone su valía como policía».

Ramón Fonseca, El buen padre de la novela (Reservoir Books), secuestra a tres personas: la jueza Almudena García, el abogado Juan Carlos Solozábal y la estudiante Noelia Sampedro, que fueron protagonistas del juicio que llevó a su hijo a la cárcel.

La inspectora Indira Ramos
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