viernes. 03.02.2023

Una joya templaria corona el Curueño

El Castillo de San Salvador afronta la segunda fase de su recuperación
                      La ermita de Santa Ana es otro de los recursos turísticos del municipio. DL
La ermita de Santa Ana es otro de los recursos turísticos del municipio. DL

Santa Colomba del Curueño es tierra de conquistas, y como tal presume de tener uno de los castillos templarios más antiguos de los que hay documentados en la provincia. Se trata del Castillo de San Salvador, una joya arquitectónica que salió a la luz en 2020 y que se encontraba oculta entre la espesa maleza que lo engullía. Su descubrimiento «fue extraordinario», tal y como relataba en su día el alcalde de Santa Colomba del Curueño, Basilio Martínez, que desde ese momento no ha cejado en su empeño por poner en valor este pequeño gran tesoro con diversas actuaciones, la última de ellas en forma de una segunda fase par su recuperación que contempla una inversión de 300.000 euros con cargo al Instituto Leonés de Cultura de la Diputación de León.

Se sabe que esta construcción medieval daba protección a vecinos y peregrinos que circulaban por estas rutasmenores de la antigu a calzada romana. Al igual que otras fortalezas de la zona, el Castillo de San Salvador fue abandonado y quedó sin uso prácticamente desde el siglo XIV.

Desde entonces los estragosdel tiemp o han ido liquidando una fortaleza que está documentada desde el año 951.

La rehabilitación del castillo, que ya tiene a sus espaldas otras fases anteriores, también incluyó a la cercana ermita de Santa Ana, donde quedan restos de una edificación precedente que podrían corresponder a la capilla original del castillo.La de Santa Ana es una ermita del siglo XVI, orgullo de todos los habitantes de la zona. En su interior queda velando el recinto la imagen de Santa Ana con la Virgen Niña, de arte popular, protagonista indiscutible de la romería de Santa Ana, que se celebra cada 26 de julio.

El pueblo entero sube a la ermita con su querido pendón, recuperando las tradiciones, para celebrar la fiesta popular más importe del municipio, en la que no falta misa, baile de dulzaineros, bocadillos, flores, juego de bolos y otras actividades. El castillo junto a la ermita representan dos maravillos motivos para acercarse a visitar el municipio y empaparse de cultura.

Una joya templaria corona el Curueño
Comentarios