jueves 28/10/21
REVISTA

Llega a León el universo Marvel

El mundo de los superhéroes esconde un montón de secretos y aventuras. Quico Rovira-Beleta, traductor oficial de ‘Star Trek’, ‘Star Wars’ y Marvel imparte una conferencia en la Universidad de León en la que desvelará algunos de ellos
Superhéroes y villanos y otros personajes del universo Marvel

Si no puedes hacer lo que te gusta, haz que te guste lo que haces». Es la frase de cabecera de Quico Rovira-Beleta. Estudió Biología y se especializó en arañas, pero por una de esas casualidades que tiene la vida ese instinto arácnido le llevó a hacerse traductor. 

«Cuando acabé de estudiar no encontraba trabajo. Mi padre era director de cine y conseguí contactar con un estudio de doblaje. Hice las pruebas y me cogieron», explica.

Desde entonces, se dedica a traducir y adaptar películas y ha conseguido que su frase de cabecera sea una realidad. «Quería ser biólogo pero cuando empecé en este trabajo me pareció apasionante». Traduce y adapta películas desde el año 85. Su primer trabajo fue Rocky IV. «Me costó un montón, pero me gustó y me hizo descubrir que me encantaba la traducción».

Desde entonces, por sus manos han pasado más de 1.300 cintas en las que traduce, adapta o ambas cosas. Entre ellas, Agárralo como puedas, Misión Imposible, El nombre de la rosa, todas las de Star Wars menos las tres más antiguas, La princesa prometida, todas las de Marvel desde Iron Man II y algunas de Parque Jurásico o James Bond.

Este catalán que conoce bien León traduce y adapta películas desde el año 1985

 

Una impresionante trayectoria que mañana lunes expondrá en León, a donde viene de la mano del Departamento de Filología Moderna de la Universidad para impartir una conferencia. Bajo el título Vengadores, reuníos: la traducción del universo cinematográfico Marvel, Rovira-Beleta hablará de su trabajo como traductor oficial de Star Trek, Star Wars y Marvel.

La cita, que tendrá lugar a las 12.00 horas en el Aula Magna de la Faculta de Filosofía y Letras, incluye un taller de traducción para doblaje en el aula 18 de la misma facultad entre las 16.00 y las 19 horas.

Quico Rovira-Beleta a su llegada a la estación del AVE en León. DL

Quico Rovira-Beleta a su llegada a la estación del AVE en León. DL

No será su primera visita a León, pues conoce la provincia desde hace tiempo, de donde procede su mujer y donde reside parte de su familia política. Su trabajo parece divertido, aunque no fácil. La adaptación requiere una habilidad que hay que adquirir con el tiempo, pues se trata de hacer que el guión encaje en la boca de los actores de forma que coincidan en el tiempo aunque el idioma sea diferente. «Hay que tener en cuenta un montón de detalles porque, al ir acompañada de imágenes, la traducción audiovisual es muy distinta a la normal», aclara.

El doblaje no es un invento franquista, aunque es cierto que lo utilizó para censurar

A sus manos llegan los guiones en inglés que él se encarga de traducir y adaptar. Lleva a cabo la versión para el doblaje y después toca el turno de adaptación que en algunas ocasiones también hace él. Cuando no es el caso, lo suele hacer el director de doblaje, que se encarga de elegir a los actores. Se dobla, se mezcla y al cine. Una casuística que cambia si se trata de películas en versión subtitulada al no intervenir actores.

«El doblaje —apunta— no es un invento franquista, aunque es cierto que lo utilizó para censurar. Empezó en realidad en los años 30 de la mano de Paramount». Y es que el doblaje es la versión preferida por el público español, si bien los subtítulos han ido ganando adeptos.

 

«Es un trabajo muy bonito. La primera vez que entras en una sala de doblaje te impresiona», relata este catalán. que trabaja entre la Ciudad Condal y Madrid. Al estudio se desplaza cuando tiene entre manos películas de las ‘gordas’. A él le llega el guión, pero sin imágenes para que no tenga más información de la cuenta y, en ocasiones, ni siquiera el guión. «Las películas muy taquilleras cuentan con un montón de sistemas de protección para evitar que sean pirateadas.

En 'El nombre de la rosa' había partes en latín y tenía que utilizar castellano antiguo

Ésa es la parte que menos le gusta de su trabajo. «Hay un montón de contratos de confidencialidad. De lo que no se ha estrenado, no se puede hablar. Es muy molesto a la hora de trabajar, pero muy necesario», puntualiza. Eso si, cada película «es un mundo distinto y eso es una gozada», contesta a la pregunta de lo mejor de esta curiosa profesión. Mientras traduce, ríe, canta «y lo que haga falta». Tan metido está en el papel, que no lo hace sólo como un trabajo, sino que consigue ponerse en el lugar del espectador para que el mensaje se entienda mejor y el resultado sea lo mejor posible.

 

El nombre de la rosa le marcó por su complejidad. «Había partes en latín y tenía que utilizar castellano antiguo». A ello se unía su enorme admiración hacia Umberto Eco, autor de la histórica novela de misterio que dio vida a la película, Recuerda Rovira-Beleta que uno de los grandes momentos que le ha dado su trayectoria profesional fue cuando le encargaron Star Wars: «Me volví loco porque me encantaba y no me lo podía creer».

 

Entre 2003 y 2016 fue profesor dinamizador del Máster de Traducción Audiovisual on line de la Universidad Autonóma de Barcelona y ha dado cientos de conferencias. Un periplo que ahora le trae a León en una intervención que tendrá dos partes. En la primera, tratará algunas claves de la traducción del cine de superhéroes, así como de la intertextualidad, mientras que en la segunda abordará su trayectoria y hablará de algunas frases de cine acuñadas por él que han pasado a ser de uso cotidiano como «hasta el infinito y más allá».

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