jueves. 02.02.2023
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La escritora Maite R. Ochotorena considera que hay más magia alrededor de lo que somos capaces de reconocer y por eso la introduce en su novela La mensajera del bosque, un «thriller» protagonizado por la naturaleza y su fuerza frente al entorno hostil que la sociedad ha creado en las grandes ciudades.

Maite R. Ochotorena (San Sebastián, 1970) decidió recurrir a «un ‘thriller’ de siempre» para contar su historia porque cree que es un «muy adecuado para sacudir conciencias» a través del miedo a lo desconocido y a las incertidumbres que plantea este género en el lector. En La mensajera del bosque (Planeta), la naturaleza no es un escenario sino protagonista, un mundo verde que irrumpe en medio del asfalto de Madrid y que misteriosamente va trasformando lugares inhóspitos en vergeles dentro de una trama de asesinatos que desconcierta a la Policía. «Quería dar un papel protagonista a la naturaleza en una novela porque es la mejor forma de transmitir emociones y despertar conciencias», dice Ochotorena, que lo hace a través del personaje de una misteriosa niña nacida en el poblado chabolista de la Cañada Real y que llena de verde todo lo que le rodea. Con este personaje, la escritora quería que la naturaleza «mirase directamente a los ojos del lector y le hablara», algo que, reconoce, «no se puede explicar solo desde la realidad».

También es protagonista de la novela Cris Stoain, una mujer que se despierta en una cabaña en el bosque llena de cicatrices y con amnesia y que se verá inmersa en una investigación sobre una oleada de muertes de jóvenes desaparecidos. Con la amnesia de Cris Stoain, la escritora ha querido hacer un símil con el olvido en el que la sociedad tiene a la naturaleza pese a saber «que algo no se está haciendo bien», recalca. Aunque señala que se trata de una novela «oscura», Ochotorena explica que en la historia hay una corriente de esperanza-

La magia que hay alrededor
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