jueves 28/1/21

Más pruebas de covid

Más del 40% de las 175.822 PCR realizadas en la provincia de León por la pandemia se han hecho desde el 1 de octubre, con la eclosión de la segunda ola y más de 17.000 test rápidos de antígenos como complemento
Los test de antígenos han permitido poner en práctica nuevas estrategias para combatir el covid-19. FERNANDO OTERO
Los test de antígenos han permitido poner en práctica nuevas estrategias para combatir el covid-19. FERNANDO OTERO

ana gaitero

LEÓN

La segunda ola de la pandemia ha multiplicado las pruebas para detectar el covid-19. En la provincia de León, un total de 71.360 PCR, 16.036 test de antígenos de segunda generación y 7.784 tet rápidos de anticuerpos han dado la radiografía de la pandemia en este segundo envite desde el 1 de octubre. Las PCR realizadas en este mes y 23 días son el 40% de todas las que se han hecho en León desde que se declaró la pandemia en marzo, que suman un total de 175.822, de las 259.800 pruebas realizadas desde entonces, ya se directas, como son las PCR y los test de antígenos, ya se indirectas, como son los test de anticuerpos.

La PCR es una prueba molecular, que precisa un complejo dispositivo en el laboratorio, se considera la ‘prueba de oro’ para detectar el covid. Tiene la misma base que se usa para diagnosticar otros virus y coronavirus. Lo que cambia es el reactivo, preparado específicamente para el Sars-Cov-2.

La imagen del palito que se introduce por vía nasal y por la boca (a la población adulta por ambas) en busca del material biológico para detectar el virus se ha fijado en la retina colectiva de este año del covid como parte de la vida cotidiana.

Las PCR y los test de antígenos de segunda generación tienen en común el modo de extracción de las muestras y que se trata de pruebas directas de detección del virus. A partir de ahí su funcionamiento y funcionalidad son diferentes.

La PCR detecta trozos relevantes de RNA, es decir, material genético del virus. Los test de antígenos de segunda generación detectan la superficie o cápsula del virus. Mientras que la PCR precisa del manejo en el laboratorio, el test de antígeno se realliza in situ, sin requerir campana de seguridad y en sólo 15 minutos con un reactivo que contiene anticuerpos sintéticos del virus. Se pone la muestra en contacto con esta sustancia y, mediante un colorímetro, indica si es positiva o negativa. «Si una prueba de antígenos de segunda generación da positivo se confirma con una PCR, que, por ahora, es la ‘gold master’», explica el gerente de Atención Primaria de León, José Pedro Fernández.

PCR y antígenos tienen un periodo de detección a lo largo de los 14 días siguientes a la infección por el virus. En los primeros 3-4 días de evolución del contagio el virus puede camuflarse y no dar señales. Es entre el 4º y el 10º día cuando el virus está más activo y da más la cara para un resultado fiable.

Los test rápidos de detección de antígenos tienen menor sensibilidad, pero similar especifidad que las PCR. Y sus resultados dependen de las circunstancias clínicas en las que se utilizan, Como test diagnóstico, su rendimiento óptimo se sitúa en los primeros cinco días desde la aparición de síntomas. También se considera útil como test diagnóstico en personas con una exposición conocida a un caso confirmado del covid-19.

Como test de cribado se recomienda para colectividades de alto riesgo (residencias de mayores, centros de discapacidad, centros de trabajo...) en las que la realización periódica de test permita una identificación rápida de personas infectadas. Es la estrategia que se está usando en esta segunda ola cuando salta la alarma en una residencia. Si se encuentran positivos en un cribado aleatorio, se despliega el dispositivo para hacer PCR.

Los test rápidos de antígenos son más útiles para personas con síntomas compatibles con covid, sin criterios de ingreso hospitalario, o personas con síntomas con alto riesgo de exposición, como es el caso de los brotes en centros sanitarios o sociosanitarios. «Son enormemente importantes para saber si el virus está dentro, para descongestionar hospitales y dar altas en residencias sin necesidad de repetir PCR», explica Fernández.

En población asintomática con bajo riesgo de exposición no están suficientemente validados, según el informe realizado por la Consejería de Sanidad, pero se usan como herramienta de despistaje en zonas básicas de salud, municipios o comunidades con poco trazabilidad del virus en los rastreos.

La Gerencia de Atención Primaria de León ya ha realizado dos cribados masivos —uno con la población de San Andrés del Rabanedo y otro con la comunidad universitaria de la ULE— y prepara un tercero para la zona básica de salud de Eras de Renueva, sólo para la población del municipio de León. Menos del 1% de los test de estos cribados han dado positivo. En estos casos, se realiza posteriormente una PCR como confirmación.

prueba indirecta de anticuerpos

Los test de anticuerpos miden la respuesta inmunológica. «Son pruebas indirectas», recalca el gerente. Se realizan a partir de la sangre, bien con un pinchazo en el dedo, si es un test rápido, bien con una analítica con más volumen de sangre para pruebas serológicas más completas.

Los test rápidos de anticuerpos son las pruebas más baratas pero su fiabilidad para detectar la presencia del virus es menor. Puede detectar presencia de anticuerpos IGG (quiere decir que la persona habría pasado la enfermedad y ha generado anticuerpos) o IGM (la enfermedad está activa), en cuyo caso habría que confirmar con PCR. Si no da ninguna de las dos, lo más probable es que la persona no esté infectada, pero podría estarlo. Y también es una persona candidata a infectarse en cualquier momento.

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