sábado 21/5/22

El mejor y sólo Prieto Picudo

Pajares de los Oteros recupera, después de dos años de pandemia, su feria de agosto, que se celebrará el tercer fin de semana del mes y que volverá a congregar a miles de personas
                      Imagen de un grupo de visitantes en la última edición de la feria. MEDINA
Imagen de un grupo de visitantes en la última edición de la feria. MEDINA

Tierra por excelencia del vino de nuestra tierra y cuna del prieto picudo, Pajares de los Oteros

ha sabido poner en valor como pocos su producto estrella así como sus viñedos y sus bodegas excavadas donde todo aquel visitante que se acerque recibirá, sin excepción, un buen vaso de un caldo que nada tiene que envidiar a los vinos de renombre

que resuena dentro y fuera del país. Este año, y después de dos sin celebrarse, la localidad acoge de nuevo la feria, que este año cumple su vigésimo octava edición.

El alcalde de Pajares de los Oteros, Julio Fernández Llamazares, destaca que se celebrará el tercer fin de semana de agosto y contará con todo lo que ha convertido la fiesta en una de las mejores de la provincia.

Además de ser la única feria de la comarca en la que se degusta Prieto Picudo, Fernández Llamazares recuerda que todos los caldos que se ofrecen a los visitantes son de manera exclusiva Prieto Picudo.

El alcalde considera que en esta ocasión se espera aumentar el número de personas que se acercó hasta Pajares de los Oteros en anteriores ediciones, que siempre ronda entre ocho y diez mil visitantes.

Otro de los indiscutibles de la feria será el concurso de cortadores de cecina organizado por Agustín Risueño, al que siempre asisten participantes de toda España y que cumple su cuarta edición. Además, el ayuntamiento organiza ya varias actividades infantiles, tales como teatro de calle, música en directo, o talleres, imprescindibles siempre en uno de los ayuntamientos con más vitalidad de la provincia. Asimismo, y como siempre, cuantos se acerquen hasta Pajares de los Oteros podrán disfrutar de una gran feria gastronómica en la que no faltará la degustación de paellas y queso.

Cuantos acudan podrán, además, visitar sus ‘templos’ subterráneos del vino donde reposan auténticos tesoros que cualquiera puede contemplar y sobre todo degustar. «Sin excepción», como recuerdan desde el ayuntamiento de un municipio en el que más allá del vino hay numerosas posibilidades tanto a nivel cultural como gastronómico e incluso deportivo.

Pero sin duda el prieto picudo tiene enorme presencia en el paisaje. Es emblema y orgullo de sus gentes. Por eso tanto en Pajares como en Morilla de los Oteros se erigen dos monumentos al vino como son ‘La Melodía’ y ‘El Color’ que recuerdan el potencial de un producto que les ha hecho labrarse renombre dentro y fuera de la provincia.

El vino está presente día y noche a lo largo y ancho del municipio pero es en agosto cuando alcanza su máximo esplendor merced a esta feria capaz de congregar a miles de personas en torno a las bodegas que echan raíces en la zona. Feria, por cierto, que da vida a otras tantas actividades para grandes y pequeños que la convierten en uno de los motores económicos más importantes del municipio.

El mejor y sólo Prieto Picudo
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