miércoles 27/10/21

Memoria y futuro en las tierras lupuleras

La Fundación Daniel y Nina Carasso apoya el proyecto ‘Cultivar culturas: Ecologías del lúpulo’ que durante dos años creará una colección viva e investigará sus residuos para biomateriales
Trabajo de campo en una finca de Gavilanes de Órbigo. SUSANA CÁMARA LERET

La cosecha del lúpulo va más allá de la pela en la que estos días se afanan en la ribera del Órbigo. El proyecto Cultivar Culturas: Ecologías del lúpulo acaba de ser seleccionado dentro de la convocatoria Componer Saberes 2021 de la Fundación Daniel y Nina Carasso entre un total de 155 propuestas de toda la geografía española.

El programa se enmarca dentro de su línea de Arte Ciudadano y aborda la emergencia climática y de justicia social desde el arte, la ciencia y la sociedad, señala una nota de prensa. El objetivo de esta convocatoria va más allá de la mera financiación, ya que los proyectos seleccionados reciben un acompañamiento que les permite seguir creciendo para lograr su sostenibilidad en el tiempo y poder, así, alcanzar sus objetivos.

Cultivar Culturas: Ecologías del lúpulo propone un trabajo de experimentación en torno al cultivo del lúpulo y tendrá una duración de dos años. El trabajo se asienta en cuatro pilares. El primero, crear un banco de memoria y de una colección viva, mediante el desarrollo de trabajo de campo, la caracterización de variedades locales de lúpulo y el registro de la memoria del cultivo en las distintas riberas lupuleras leonesas. Un segundo campo de acción es la investigación, experimentación, análisis y creación de nuevos biomateriales y/o usos de la planta para revalorizar los residuos del cultivo. La identificación de modos de implicación de las comunidades lupuleras desde sus conocimientos y ecosistemas, a través de la realización de filandones, talleres y encuentros de arte y ciencia son los otros dos ejes.

Cultivar Culturas: Ecologías del lúpulo parte del trabajo iniciado sobre el lúpulo en 2019 por la artista Susana Cámara Leret con comunidades lupuleras, con la colaboración del artista sonoro Rafael Martínez del Pozo y la mediación de Lúpulos de León, sociedad agraria para la producción, transformación y comercialización del lúpulo. El proyecto tiene el apoyo de la Diputación de León y del Ayuntamiento de Carrizo de la Ribera. Colaboran el Herbario LEB-Jaime Andrés Rodríguez, con la participación de Estrella Alfaro Saiz, además de los grupos de investigación Tacobi y Concejo de la Universidad de León. Integra la gestión de Haidé Burón de Lera así como el expertizaje de Rebeca Díez Antolínez, responsable del Centro de I+D+I de Biocombustibles y Bioproductos (Itacyl) dedicado a la valorización de residuos agrarios y agroalimentarios.

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