martes. 27.09.2022

Migrañas, el dolor invisible

El servicio de Neurología del Caule abre una consulta monográfica de cefaleas para facilitar diagnóstico y tratamiento
García-Tuñón, coordinador, con Félix Fernández, jefe de Neurología y Adrián Ares.

ana gaitero

LEÓN

El 15% de la población —50.000 personas en León— padece migrañas. Más de un 25% ni siquiera han acudido al médico. Están sin diagnosticar y cerca del 50% está mal diagnosticado o se automedica, lo cual implica un riesgo mayor ser más crónica.

Esta enfermedad invisible afecta más a las mujeres que los hombres y se da más en la edad media de la vida. La prevalencia más elevada se sitúa entre los 2o y los 50 años. Con el objetivo de atajar esta enfermedad, la más prevalente entre las cefaleas, se acaba de estrenar en el Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) una consulta monográfica de cefaleas.

El servicio de Neurología, con el doctor Luis García-Tuñón (coordinador) y el doctor Adrián Ares al frente, abrió esta nueva consulta especializada el 17 de febrero. «El objetivo es mejorar la calidad de vida de muchas personas que la sufren en silencio», indica García-Tuñón.

Se considera que una persona padece migrañas cuando sufre varios episodios al mes con una duración variable, desde una o dos horas a tres días. Esto indica que se trata de un dolor crónico y hay que consultar al médico.

La consulta se enfoca inicialmente «a las cefaleas más refractarias», precisa el doctor Ares. La idea es que con el tiempo puedan atender a más pacientes que sufren estas enfermedades. García-Tuñón y Ares participaron recientemente en una jornada dedicada a las migrañas promovida por el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca, con el apoyo del Csic, Sacyl y otras instituciones.

La cita con la consulta de cefaleas se tramita a través de Atención Primaria. «Hay que acudir al médico. Algunas migrañas pueden ser tratadas adecuadamente en Atención Primaria. Pero las que el médico considere, por tengan más días de duración u otros motivos, las enviará a la consulta monográfica», explica el neurólogo.

La idea de poner en marcha esta consulta especializada en cefaleas tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas que padecen estas enfermedades, con un buen diagnóstico y un tratamiento adecuado.

El infradiagnóstico de las migrañas tiene consecuencias sobre la evolución y el daño que causa a las personas que las padecen. En primer lugar, porque es frecuente que las personas que sufren migrañas y no están diagnosticadas se automediquen. «El manejo inadecuado de la enfermedad y el uso inadecuado de los fármacos tiende a perpetuar o a agravar el problema», apuntan los neurólogos del Caule.

«Existen nuevos medicamentos biológicos hechos con anticuerpos monoclonales y dirigidos contra la molécula concreta» para atajar la migraña, comenta García-Tuñón. Otro avance en los tratamientos en este campo son las terapias de infiltración, como la de la toxina butulímica.

Las propiedades que, en dosis bajas, tiene esta sustancia más conocida como botox para ‘borrar’ las arrugas sirven también para prevenir los dolores de cabeza. «Tiene efecto sobre las terminales nerviosas del dolor», aclara el doctor Ares.

Las personas que sufren migraña «tienden a informarse mucho a través de internet de los nuevos avances», añade el neurólogo. Por este motivo, quienes están informados son más exigentes con los tratamientos.

La migraña se describe como un dolor de cabeza recidivante, pulsátil e intenso que habitualmente afecta a un lado de la cabeza, aunque puede afectar a ambos. El dolor empieza repentinamente y puede estar precedido o acompañado de síntomas visuales, neurológicos o gastrointestinales.

Se estima que aproximadamente la mitad de las personas que padecen migraña tienen algún antecedente familiar por lo que puede haber en estos casos un componente genético.

Las causas exactas de las migrañas se desconocen, aunque se han estudiado varias teorías. Actualmente se cree que la migraña es un trastorno constitucional con base genética. Las causas desencadenantes son difíciles de identificar y diferentes en cada personas, pero las más frecuentes son la herencia, la edad, el estré y la ansiedad e incluso factores hormonales.

Se cree también que la ingesta de determinados alimentos y de alcohol puede ser desfavorable en el proceso de las migrañas. El ayuno es otro factor que puede desencadenar migrañas. La falta o exceso de sueño y los factores medioambientales como los cambios de presión o temperatura se apuntan como coadyuvantes de la enfermedad.

Además de la automedicación, pueden cronificar las migrañas el sobrepeso y la obesidad, los trastornos del sueño como la apnea y la ansiedad, la depresión y el estrés.

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