miércoles. 06.07.2022
                      MARCIANO PÉREZ
MARCIANO PÉREZ

Los ejemplares de urogallo cantábrico ‘alojados’ en el centro de cría de Valsemana desarrollan sus quehaceres diarios bajo la lupa del gran hermano que les vigila constantemente. Es el precio que hay que pagar por la supervivencia de una especie de la que apenas quedan 200 ejemplares en la Cordillera Cantábrica.

monitorizados en aras de la supervivencia de la especie
Comentarios