martes 24/5/22

El paladar guía el camino para llegar a Astorga

La oferta gastronómica da la excusa para una experiencia turística en la que se aúnan la historia, la arquitectura y las tradiciones
                      El Museo del Chocolate, situado en Astorga, es una cita ineludible en la zona. JESÚS F. SALVADORES
El Museo del Chocolate, situado en Astorga, es una cita ineludible en la zona. JESÚS F. SALVADORES

En un escaparate en el que cabe el mundo, la oportunidad para diferenciarse aparece en las experiencias. Con esta filosofía, el Ayuntamiento de Astorga idea su participación en la Feria Internacional de Turismo (Fitur). La cita servirá para que el consistorio astorgano incida en su apuesta por las nuevas tecnologías y su capacidad de llegar a públicos individualizados como modelo con el que potenciar una oferta enriquecida por la historia, la gastronomía, la arquitectura y las tradiciones. Sin apenas esfuerzo, cualquier visitante encontrará en esta tierra una emoción que le atrape para visitarla y quedarse prendado de ella para siempre.

Las excusas para encontrar una justificación a la visita a Astorga son múltiples. Por ejemplo, darle gusto a los sentidos. No hay manera de resistirse a la invitación que supone la puerta abierta del museo del Chocolate. La propuesta recorre la historia de este producto en la ciudad gracias a una colección única en toda España, que «recoge piezas de diferentes características relacionadas con este mundo», como venden desde el consistorio en su presentación. En las diferentes salas se pasa por la cámara de las maravillas, los orígenes chocolateros, los métodos de elaboración, la oferta del consumo, el repaso a las familias de chocolateros y las imprentas litografías con las que los astorganos vendían sus productos. Este postre bien pueden servir para empezar.

Habrá otros caminos, pero resulta innegable que por el paladar se llega Astorga. No sólo por el chocolate o por las mantecadas, que tienen apellido de Astorga como blasón en el escaparate nacional de productos imprescindibles para cualquier visitante. Más allá de los postres, la zona ofrece incentivos suficientes para aprovechar su rica oferta gastronómica basada en la cocina tradicional. El cocido maragato no se denomina así por casualidad. Los diferentes restaurantes del municipio ofrecen en su carta esta propuesta culinaria de referencia, pero sobre todo se acomoda a la visita a Castrillo de los Polvazares.

Pese a la ingente oferta de pueblos bonitos que se ofrece en Fitur, Castrillo de los Polvazares se alza siempre en el podio de los más aclamados. La esencia tradicional maragata no se traiciona en esta población que deben visitar quienes quieran saber de dónde vino esta tierra y por qué sus moradores conquistaron el mundo a lomos de los arrieros, después de que los romanos hubieran sembrado la semilla de una historia que merece la pena conocer por uno mismo porque Astorga nunca es la misma.

El paladar guía el camino para llegar a Astorga
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