sábado 31/10/20

La presión de ‘estar guapa’ con un cáncer de mama

La joyera y ceramista Adsuara se rebeló contra los cánones de belleza tras pasar por la quimioterapia y ha roto tabúes y visibilizado su enfermedad en las redes
Un artista pinta con motivos florales las cicatrices de las mastectomías de una mujer en Quito (Ecuador). JOSÉ JACOME

Al afrontar el cáncer de mama muchas mujeres se encuentran con la presión de «seguir guapas» y tener que «ocultar cómo se encuentran», ha explicado en una entrevista con Efe, la joyera y ceramista Laia Adsuara Nadeu, enferma de cáncer de mama, que pide vivir la enfermedad con «naturalidad».

Con motivo del Día Internacional de Cáncer de Mama, que se celebra hoy, Adsuara ha recordado que en pleno confinamiento recibió el diagnóstico clínico que confirmaba un cáncer de mama que requería de un tratamiento de quimioterapia y, más adelante, una intervención quirúrgica.

Dos semanas más tarde empezó el tratamiento y en la sala de espera del hospital se encontró con unos carteles que la animaban a «ponerse guapa» mientras hacía frente a la enfermedad, recuerda indignada. Estos rótulos eran anuncios de talleres de belleza para mujeres enfermas de cáncer que, para la artesana catalana, son «una pequeña parte de la presión estética» que las mujeres reciben a lo largo de la vida. «En ese momento pensé estoy enferma y encima tengo que estar guapa», rememora. La «imposición de los cánones de belleza», que «supuestamente había perdido» a consecuencia de la quimioterapia, han hecho «enfadar» en más de una ocasión a Adsuara, que ha roto tabúes y visibilizado el proceso de su enfermedad en las redes sociales, un espacio en el que ha podido «vaciar y difundir lo que siente» y «mostrar que afrontar el cáncer no es un camino de rosas».

Para sensibilizar a sus seguidoras, la artista comparte contenido propio y de otras mujeres que trabajan para hacer pública la convivencia con el cáncer y sus consecuencias, como es el caso de Sujetador Lola (@tetayteta), una iniciativa para normalizar los sujetadores de un solo pecho, que ha llevado a cabo una campaña para que las grandes empresas de ropa interior se sumen a comercializar esta pieza. Esta mujer de 36 años ha escogido salir a la calle con la cabeza sin pelo y no descarta «dejárselo así más adelante», pero reconoce que puede ser una «buena solución» para las mujeres: «Cuando tienes cáncer la gente te pide explicaciones en todo momento», confiesa, una situación que puede llegar a influir en las pacientes.

La presión de ‘estar guapa’ con un cáncer de mama
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