jueves 24/9/20

PUERTA AL CAMPO

Política especial para fijar población
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La Comisión Europea (CE) prepara una «hoja de ruta» hasta 2040, para potenciar las zonas rurales, que se han revalorizado con la pandemia, mientras que en España, ayuntamientos y empresas de las comarcas despobladas piden mejoras inmediatas en los servicios para aprovechar la oportunidad y no dejar pasar ese tren.

El Ejecutivo comunitario ha abierto una consulta pública, hasta el 9 de septiembre, para recabar opiniones. El objetivo es diagnosticar las medidas más necesarias ante desafíos como el despoblamiento, la falta de infraestructuras o la brecha digital entre campo y ciudad.

La CE prevé presentar su hoja de ruta en el segundo trimestre de 2021, con una «visión de futuro integral» para el mundo rural, que además de implicar a la Política Agrícola Común (PAC) afecte a las políticas de Cohesión, regional o medioambiental.

La consulta llega con la resaca de la cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) que se cerró con un acuerdo para la reconstrucción económica tras la covid-19 y sobre el presupuesto 2021-2027.

El coronavirus «puede generar cambios significativos en la sociedad europea, como un aumento del teletrabajo y un mayor aprecio por las zonas verdes». Pero, según reconoce la CE, hace falta «más acción» para apoyar a los habitantes rurales, para que no se queden atrás en la reconstrucción.

En España, «se abre una oportunidad para el mundo rural increíble, que no hemos visto en décadas», declara a Efeagro el presidente de la Red Española de Desarrollo Rural (REDR), Secundino Caso, alcalde de Peñarrubia (Cantabria).

Asegura que el incremento de visitantes en las zonas rurales es inédito, acompañado por el interés en invertir en casas antes abandonadas, segundas residencias y por el empadronamiento de familias para pasar en el campo el nuevo curso escolar.

Sin embargo, afirma que a la España despoblada se le han quitado servicios durante décadas «que ahora va a costar mucho incorporar» . Recalca que para que las familias vivan en un pueblo -incluidas las de agricultores y ganaderos- necesitan asistencia sanitaria, conexiones adecuadas e infraestructura educativa.

Unos 96 millones de personas viven en las zonas rurales de la Unión Europea (UE), que abarcan el 45 % del territorio pero, según la CE, sus habitantes se sienten «políticamente ignorados».

Así lo corrobora Caso, también vicepresidente de la Red Europea de Grupos de Acción Local (GAL) que gestionan proyectos de desarrollo rural Leader, pues a su juicio, las administraciones legislan para las ciudades.

Como ejemplos cita las regulaciones de transporte escolar o planes para la depuración de aguas residuales «que llegan al 90 % de la población española, pero nos quedamos fuera el 10 %, los que vivimos en el campo».

Bruselas admite la pérdida de oportunidades y el «círculo vicioso» que suponen las limitaciones en el acceso a los servicios y las carencias en la conexión a Internet para el desarrollo rural e incluso cita el «riesgo de pobreza». El lado positivo, la CE destaca la importancia de estas comarcas para reequilibrar el reparto demográfico, para producir alimentos y contra el cambio climático.

Entre las aportaciones a la CE, la Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa «una dotación presupuestaria especial» para áreas con una población inferior a 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado.

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