jueves. 01.12.2022
                      DF20P6F7-12-15-34-0.jpg
DF20P6F7-12-15-34-0.jpg

alfonso garcía

El Papamoscas es el autómata del reloj de la Catedral de Burgos. Como si fuera su guardián, nos da la bienvenida desde el siglo XVI, aunque fue remodelado por el relojero salmantino Francisco Álvarez García en 1743. Al tiempo que el reloj da sus campanadas, el Papamoscas abre y cierra la boca simulando que caza moscas. Tomad nota de la partitura y de la campana en su mano derecha, pues parece un maestro cantor que trata de dirigir a un coro compuesto por nosotros, los visitantes de la Catedral. Pero… ¿dónde está el Papamoscas? A 15 metros sobre el suelo en el primer tramo de la nave mayor, próximo al gran rosetón de la fachada principal. Lo que no sabéis es que el Papamoscas se mueve tanto como las manecillas del reloj y le gusta esconderse por otros muchos rincones. Y no es el único que juega al escondite en el templo. El perrito de la Condesa de Haro, doña Mencía de Mendoza, también se escapa de la Capilla de los Condestables y duerme la siesta en cualquier recoveco de la Catedral. ¿Nos ayudas a encontrarlos?». La pregunta final es en realidad una invitación a recorrer y conocer más y mejor, si cabe, la catedral burgalesa, una deliciosa maravilla que aquí se muestra en una espectacular sucesión de imágenes, de espléndidas fotografías. La catedral es un descubrimiento permanente y aquí se propone un recorrido visual, con brevísimas y curiosas pinceladas explicativas. En gran formato, ligeramente apaisado, se trata de una edición magnífica en su concepción, realización y resultados. Está claro que la mirada sobre estos monumentos excepcionales varía a lo largo de la historia, porque seguramente tienen mensajes diferentes en épocas distintas. En todas, sin embargo, permanece la belleza como sustrato que los define. La curiosidad como impulso. Por eso cualquier disculpa es buena para el acercamiento, el juego en este caso, que incite, además, a la curiosidad del detalle.

Recorrido por la Catedral de Burgos
Comentarios