domingo. 25.09.2022

Un referente en el mundo jurídico social

El Colegio de Graduados Sociales de León recuerda la importancia de su labor e insiste en que el futuro de la profesión lo garantizan los nuevos colegiados
                      Leonardo Olivares Lobato, presidente del Colegio de Graduados Sociales de León. DL
Leonardo Olivares Lobato, presidente del Colegio de Graduados Sociales de León. DL

«En menos de dos meses, se van a cumplir dos años de la pandemia que seguimos sufriendo a nivel mundial y aunque parecía que el final estaba cerca, la realidad ha superado a la ficción y todavía nos queda camino. En este tiempo, los graduados sociales han demostrado su gran preparación y valía profesional para afrontar situaciones muy novedosas en materia laboral», recuerda Leonardo Olivares Lobato, presidente del Colegio de Graduados Sociales de León.

Ahora, ya quedan atrás los Ertes de fuerza mayor, las ayudas a autónomos, las prestaciones y aunque todavía quedan sectores en estas situaciones «se ha vuelto a la casi completa normalidad, a pesar de la gran cantidad de bajas por contagio que estamos teniendo en estos meses y que, si son un trabajo administrativo laborioso para los profesionales de la sanidad, esos partes de baja deben gestionarse después ante la Seguridad Social por los graduados sociales».

¿Y qué se espera para el 2022 en materia laboral? Olivares Lobato indica que como gran novedad está la reforma laboral: «Si terminamos 2021 con un mes de diciembre convulso como consecuencia de la publicación de las bases de cotización, con un redondeo que superaba al salario mínimo interprofesional y que además tenía carácter retroactivo al mes de septiembre, lo que hizo que nuestros de despachos, en vísperas de la Navidad —y deseando disfrutar de nuestra conciliación familiar— nos vimos obligados a trabajar nuevamente jornadas imposibles, y todo fruto de la improvisación legislativa que llevamos sufriendo estos dos años, a pesar que luego la Administración suavizó la situación, lógicamente por las gestiones realizadas desde el Consejo General de Graduados Sociales, ahora nos enfrentamos a los retoques de la reforma laboral».

«Puesto que no hay una derogación efectiva de la anterior reforma y si cambios en algunas materias como los contratos de formación, la modificación de los contratos temporales con unas limitaciones en causas y duración —estableciendo las causas previsibles e imprevisibles y que puede perjudicar a muchos sectores— la desaparición del contrato de obra como hasta ahora lo conocemos y creando el contrato indefinido de obra, potenciando también el contrato fijo discontinuo —todo ellos en busca de una mayor flexibilidad laboral y la creación de más puestos de trabajo— permítame ser pesimista en el logro del objetivo».

«Además, tenemos que ser conscientes que está pendiente de su convalidación parlamentaria y esperemos que no sufra más cambios. También tenemos como novedad, aunque de cara al año próximo, las nuevas cotizaciones para autónomos, que van a generar grandes controversias sobre la forma del cálculo y normativas sobre pensiones y adaptación de convenios colectivos a todas estas normas, en especial fomentando los planes de igualdad».

«Como siempre, los graduados sociales estamos pendientes de todas las reformas y su aplicación, aunque en muchos casos, son los tribunales, los que tienen que poner un poco de orden en este caos que últimamente vivimos. Y hablando de tribunales, debemos estar contentos por la creación del Juzgado de lo Social número 4, que entró en funcionamiento el pasado 31 de diciembre y que servirá para descongestionar el resto de Juzgados y agilizar los procedimientos, máxime en un año que se prevé muy activo en esta materia».

Los Graduados Sociales «son un puente entre las empresas y sus trabajadores con la Administración Pública» y por este motivo reiteran que «se deben cumplir los compromisos, acuerdos y convenios que tienen con los mismos».

La importancia del Colegio

Por último, Leonardo Olivares se reafirma en la necesidad de los Colegios Profesionales y en la unión del colectivo para la defensa de la profesión. «Unión que se demostró en el acto que tuvo lugar el pasado mes de diciembre, con la celebración del 51 aniversario de la creación del Colegio y con una masiva asistencia tanto del mundo jurídico, universidad y profesionales».

«El futuro de la profesión debe estar garantizado por los nuevos colegiados y por los objetivos que desde el Consejo General se han marcado, haciendo énfasis en el turno de oficio en materia laboral y en el recurso de casación, así como una participación activa en mesas de dialogo social, pero hay que dar tiempo para que estos objetivos se alcancen y en muchos casos dependen más del poder político que de los propios profesionales», finaliza el presidente.

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