viernes. 27.01.2023
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Renfe, transporte sostenible

Los trenes de tracción eléctrica de Renfe tienen emisiones cero y transportan un gran número de viajeros o mercancías con escaso consumo
                      Tren de Renfe. DL
Tren de Renfe. DL

El tren es el medio de transporte público más sostenible. Minimizar el impacto ambiental de su actividad y reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera forma parte del ADN de Renfe como empresa sostenible y son una prioridad para la compañía. Es el sistema más eficiente en términos de consumo de energía y de emisiones de CO2. En España, al igual que en el resto de Europa, el sector del transporte es el principal causante de emisiones nocivas a la atmósfera, por lo que apostar por el tren como medio de transporte es una decisión clave en la lucha contra el cambio climático.

Renfe es el primer consumidor de energía eléctrica de origen renovable de España. La energía eléctrica que adquiere Renfe viene con certificado de garantía de origen. En 2019, Renfe compró 2,5 TWh (teravatios-hora) de energía eléctrica verde.

El 80% de la flota de trenes de Renfe es de tracción eléctrica, y eso supone que la compañía consume el 2,6% del total de la energía eléctrica de origen renovable que se utiliza en España.

Renfe tiene entre sus objetivos alcanzar una reducción significativa o incluso la eliminación de fuentes de energía no renovables, de las que se alimentan los trenes propulsados por diésel. En los últimos años, la compañía ha reducido un 90% su huella de carbono.

Alrededor del 20% de la flota utiliza tracción diésel, principalmente aquellos trenes que circulan por infraestructuras que no cuentan con electrificación en vía. Para estos tráficos, Renfe busca alternativas trabajando en su progresiva sustitución por energías más limpias, como el gas natural licuado, o libres de contaminación local como la pila de hidrógeno.

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La compañía lleva muchos años trabajando para reducir las emisiones hasta el mínimo posible en la operativa diaria y, a la vez, buscando atraer más clientes al tren, permitiéndoles reducir su huella de carbono.

Los trenes de tracción eléctrica de Renfe tienen emisiones cero, y son capaces de transportar a un gran número de viajeros o mercancías con escaso consumo energético. El ferrocarril tiene unas emisiones de CO2 entre 5 y 7 veces menores que el transporte por carretera, y entre 7 y 10 veces menores que el avión.

En España y Europa, el sector del transporte es responsable del 26% de las emisiones de gases de efecto invernadero. De este porcentaje, solo el 0,3% proviene del transporte por tren.

Un cálculo del equivalente en otros medios de transporte de la movilidad de personas y mercancías que realiza Renfe cada año refleja la eficiencia del tren: coches: 382 millones de circulaciones; camiones: 4,4 millones de circulaciones; aviones: 116.800 vuelos.

La circulación diaria de todos los trenes de Renfe evita al año la emisión de 5,7 millones de toneladas de CO2 y el ahorro de 1,1 millones de toneladas equivalentes de petróleo, lo que redunda no solo en la lucha contra el cambio climático sino en la mejora de la salud pública.

14 talleres de Renfe contarán con sistemas de energía fotovoltaica, tras una inversión de 12 millones de euros

Para entender el alcance de estas medidas, si traducimos ese ahorro en emisiones de CO2 a términos económicos, se podrían dar los siguientes ejemplos: se podría llenar la cesta de la compra durante un mes de 3.008.724 personas. En términos de empleo, se podrían generar 136.500 empleos durante un mes. Se podrían pagar 293.625 pensiones durante un mes. El ahorro de CO2 por parte de Renfe equivale al CO2 absorbido por 34.132.000 árboles, o lo que es lo mismo, al CO2 absorbido por un bosque de 26.255 hectáreas.

A modo de ejemplo, una persona que viaje desde León a Madrid generará una huella de carbono muy distinta en función del medio de transporte que elija para realizar su desplazamiento: en tren AVE: 10 kg de CO2; en coche: 40 kg de CO2; en avión: 109,8 kg de CO2.

La apuesta de Renfe por la sostenibilidad no es únicamente un atributo principal de su oferta, sino que se asume como una oportunidad para crecer y gestionar el transporte de una manera eficiente. La compañía lleva años trabajando para evitar las consecuencias del calentamiento global, y estos esfuerzos se recogieron en el Plan Director de Lucha contra el Cambio Climático, con vigencia 2018-2030, realizado por Renfe y Adif. El Plan asume un gran compromiso: reducir 10 millones de toneladas de CO2 en 2030, y un ahorro de más de 250 millones de euros en costes externos.

El objetivo de Renfe es llegar a nivel cero de emisiones en el año 2050. La sostenibilidad es uno de los ejes del Plan Estratégico de Renfe, por lo que la compañía mantiene una política activa de disminución del impacto ambiental en todas sus sociedades, como por ejemplo, Mercancías y Fabricación y Mantenimiento.

El 95% de la energía que contrata Renfe se destina a la tracción. El 5% restante se destina a usos distintos como talleres, estaciones, oficinas y otras instalaciones.

Renfe Mercancías, gran aliado del medio ambiente

El ferrocarril es el modo de transporte más sostenible por unidad transportada, y el menos contaminante en materia de emisiones. El transporte de mercancías en tren se realiza con 10 veces menos de emisiones de CO2 en comparación con el transporte por carretera, y 160 veces menos que en avión.

El servicio logístico prestado por Renfe Mercancías es uno de los sistemas de transporte que menos gases de efecto invernadero genera por unidad transportada. En 2021 Renfe Mercancías transportó 15,3 millones de toneladas-km, lo que arrojó una emisión unitaria media de 8,30 gramos de CO2 por tonelada-km transportada.

Renfe va a implantar placas fotovoltaicas en sus principales bases de mantenimiento.

Serán 14 talleres repartidos por todo el territorio nacional. La implantación de energía fotovoltaica cubrirá el 41% de sus necesidades de energía eléctrica y supondrá el ahorro de 3,8 millones de euros al año.

Este proyecto supone una inversión global de 12 millones de euros. Con el ahorro previsto de 3,8 millones de euros al año, la inversión estará totalmente amortizada en poco más de 3 años.

Este proyecto permite reducir el consumo energético demandado de la Red, así como la emisión de gases de efecto invernadero. La suma de las plantas fotovoltaicas de Renfe en estas 14 bases de mantenimiento supone una potencia total de 11 MWp, que generarán más de 16.000 MWh/año de energía para el consumo. Un hogar consume de media 3,5 MWh/año, lo que representa el consumo de más de 4.500 hogares en un año.

Renovación de flota de trenes

Renfe está ahora mismo en un importante proceso de renovación de su flota de trenes. En total, serán 519 nuevos trenes de Alta Velocidad, Cercanías, Media Distancia y Ancho Métrico, así como locomotoras de Mercancías de cero emisiones. La inversión asciende a 5.480 millones de euros y supone la creación de 52.000 empleos.

Renfe está implementando el Plan de Renovación de Flota, puesto en marcha en 2019, con el que se renovará aproximadamente el 50% de los trenes dedicados a Obligaciones de Servicio Público y poder ofrecer un servicio público de calidad, eficiente y sostenible.

El rejuvenecimiento de la flota incrementa la fiabilidad y la reducción de incidencias, mejora notablemente la eficiencia energética, permite sustituir material diésel por otros trenes con tracción eléctrica de origen renovable, y mejora la accesibilidad y la seguridad en el sistema ferroviario. Los nuevos trenes serán mucho más eficientes, y esa eficiencia será crucial en el contexto actual de subida del precio de la electricidad. En 2021, Renfe pagó por el consumo eléctrico de sus trenes 350 millones de euros, coste que sin duda aumentará durante este 2022 en el que los precios de la electricidad han registrado cifras récord. La plantilla de maquinistas de Renfe recibe formación específica en conducción eficiente, que permite un ahorro del consumo de hasta el 30%. Los buenos datos de reducción de emisiones de Renfe traen consigo una responsabilidad importante: el sector ferroviario no debe bajar la guardia en su implicación en la mejora del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático.

Renfe, transporte sostenible
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