martes 17/5/22
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Resucita tras 6 horas de paro cardiaco

Audrey, viva gracias a la pericia de los intensivistas del Vall d'Hebrón, fue rescatada en la montaña, inconsciente y con la temperatura de su cuerpo a 18 grados
Audrey (d), con los bomberos y médicos que le salvaron la vida, ayer en Barcelona. ENRIC FONTCUBERTA

Audrey ha vuelto a nacer. O más bien, resucitó gracias a una técnica pionera en reanimación que le aplicaron en el hospital barcelonés Vall d’Hebrón. «Es un milagro», relató ayer tras explicar su caso junto a los médicos que le dieron una segunda oportunidad. El 3 de noviembre, los bomberos rescataron a dos excursionistas en el Valle de Nuria (Pirineo gerundés). Eran Audrey, una británica, y Rohan, su novio surafricano, ambos vecinos de Barcelona. Les sorprendió un cambio brusco en la meteorología. Se perdieron y el frío, la nieve y el viento resultaron casi mortales para Audrey, que cuando fue atendida por los servicios de emergencia tenía una hipotermia severa. Su cuerpo estaba a 18 grados. La hipotermia le dejó inconsciente y le provocó la parada cardíaca. Tras seis horas de paro cardíaco, los médicos del Vall d’Hebrón consiguieron salvarle la vida. No solo eso, hace vida normal y está recuperada. En breve volverá a su trabajo. Solo falta que recupere toda la sensibilidad y movimiento en las manos, que quedaron afectadas por el frío. Audrey no recuerda nada de ese día, pero su pareja sí.

Con la tormenta y el frío vio como su mujer hablaba de forma extraña e inconexa. Poco después, quedó inconsciente. Un helicóptero y dos vehículos de los bomberos acudieron al rescate. Al marido le aconsejaron que intentara dar todo el calor posible a su mujer. Dos horas después, el helicóptero les encontró. Allí le practicaron las primeras maniobras. El servicio de emergencias médicas se hizo cargo de ella cuatro horas después de la llamada de auxilio. La hipotermia era severa y pasan a las maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzadas. Casi cinco horas después de que su marido viera como la perdía, Audrey llegó al Vall d’Hebrón, a unos 140 kilómetros del lugar del siniestro. «El corazón no tenía actividad eléctrica, no había signos vitales, tenía la piel fría. Parecía que estaba muerta, pero sabíamos que, en el contexto de una hipotermia, tenía posibilidades de sobrevivir», explicó Eduard Argudo, médico del Servicio de Medicina Intensiva. Tras examinarla en el túnel de urgencias, decidió que había que aplicar la técnica ECMO inmediatamente. El riesgo era máximo. Es el paro cardíaco reanimado más prolongado que se ha registrado en España.

Resucita tras 6 horas de paro cardiaco
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