jueves 13/8/20

EL REY DE LA SABANA

Sí, es el rey de la sabana, pero no es un león. Es un naturalista español que ha logrado entrar en una manada de estos grandes felinos en el parque nacional del Serengueti, lograr su respeto y ser considerado un miembro más de la familia
ALEX PLAVEVSKI
ALEX PLAVEVSKI

El investigador español Jorge Alesanco es la primera persona capaz de convivir con una manada de leones africanos como «un observador silencioso». Lo explica el naturalista, que graba el documental ‘El rey de la sabana’.

Esta relación entre los grandes felinos y Alesanco en la reserva natural de Masái Mara (Kenia) protagoniza una serie de ocho capítulos y figura como el primer documental filmado desde la intimidad de la manada, de la mano de Story Producciones en colaboración con TVE.

En la sabana africana del Serengueti, Alesanco, que estudia el comportamiento y hábitat de la fauna salvaje, manifiesta que su integración como un miembro más se debe a su experiencia como científico especializado en etología, que le ha dado las bases para «no provocar ningún tipo de interferencia en el comportamiento de los animales» y pasar inadvertido cuando acompaña a la manada.

El investigador apunta que durante los primeros días de contacto con los leones, «la relación fue de respeto» para ganarse así la confianza del grupo, después. «Fueron ellos los que decidieron cuándo y cómo integrarme», explica. «Hay que sumar el marcado carácter social de los felinos».

Durante una de sus expediciones diarias, Alesanco cuenta que se pinchó una rueda del vehículo y al bajarse, la manada en lugar de continuar su camino, «rodeó mi coche y los leones se tumbaron alrededor a descansar».

Con esta actitud por parte de los felinos interpretó que se trataba de un gesto «de absoluta confianza» y que así descubrió que «no les despertaba ningún miedo».

Durante su análisis que también incluye guepardos, leopardos, hienas y cocodrilos, Alesanco afirma que no ha temido nunca por su vida, aunque «la relación ha sido distinta con cada ejemplar y cada uno ha ido aceptándome a su ritmo» y asegura que «una vez formas parte de su familia, los leones son incapaces de hacer daño a uno de sus miembros».

Durante los últimos quince años -desde que se trasladó a esta reserva natural africana-, Alesanco ha observado la destrucción de su hábitat y advierte que ello influye en los procesos de supervivencia, «sus relaciones se ven completamente afectadas» y provocan «la extinción de la especie».

La sobreexplotación, la reducción del territorio, la pérdida de biodiversidad y «en definitiva de sus ecosistemas» figuran entre los factores que «ponen en peligro las capacidades de supervivencia de los leones», según el naturalista.

Alesanco explica que existe un conflicto entre humanos y animales ya que «en zonas donde los ecosistemas están degradados y las presas son escasas, los leones comenzarán a cazar al animal doméstico» y ello forzará al sector ganadero a declararle la guerra. «Será trampeado con lazos, armas de fuego o envenenado», advierte.

Para el científico, el grupo «es como una familia» y comparten lo que tienen «estableciendo vínculos que duran toda la vida». Además, en las situaciones complicadas, «se ayudan asegurándose protección y alimento».

Alesanco ha conocido las relaciones sociales «que consolidan la estabilidad de una manada». En ella, «cada miembro desarrolla un rol social muy específico», por lo que sus funciones «se complementan con las del resto de los componentes de la familia».

Entre las situaciones extraordinarias observadas, el investigador apunta que la escasez de alimentos impulsa a que «los leones agudicen su ingenio para cazar presas que parecían fuera de su alcance, como por ejemplo aves en pleno vuelo».

EL REY DE LA SABANA