jueves. 08.12.2022
Promoción de la salud

Un torrente para acabar con la covid

Sesenta leoneses que han superado la enfermedad donan plasma para inyectar anticuerpos a pacientes o buscar medicamentos
La máquina de aféresis para los donantes de plasma. JESÚS F. SALVADORES

carmen Tapia

LEÓN

Los médicos utilizan plasma de personas convalecientes (o plasma hiperinmune) para tratar a los pacientes en las primeras fases de la covid. «Los ensayos realizados hasta ahora demuestran que las personas que están en una fase inicial de la enfermedad mejoran cuando reciben plasma de otra persona que ha generado anticuerpos tras pasar el virus», asegura el presidente d la Hermandad de Donantes de Sangre de León, Martín Manceñido. Hasta hoy, sesenta personas han donado su plasma en León para pacientes ingresados que participan en estos ensayos clínicos. Pero además, el plasma de personas convalecientes se utiliza en investigación para desarrollar nuevos medicamentos contra la enfermedad destinados a fortalecer el sistema inmune de las personas contagiadas.

Tras el parón en el confinamiento, los 15.200 donantes de sangre de León mantienen las reservas

Los sesenta donantes de León — en Castilla y León ya suman 300 — tienen altos niveles de anticuerpos generados tras superar la enfermedad o haber estado en contacto con ella aunque no tengan síntomas. Lo que se ha visto hasta ahora es que esta alta inmunización se mantiene entre los tres y los seis meses después de haber superado la enfermedad. «La duración y los niveles de inmunidad son muy irregulares. Hay personas que pasan la enfermedad y tienen pocos anticuerpos y otras tienen mucho. A los que más tienen se les pide que donen plasma para los pacientes que están en las primeras fases de la enfermedad y así reforzar su sistema inmune para que se defienda del virus», explica Manceñido.

A partir del plasma transfundido de personas que se han recuperado se pueden conseguir anticuerpos que ayudan a otros enfermos. El Centro de Hemoterapia de Castilla y León trabaja en diversas líneas de investigación.

El 30 de enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anuncia que el brote de covid-19 surgido hasta ese momento constituye una emergencia de salud pública de preocupación internacional y el 11 de marzo de ese mismo año declara oficialmente la pandemia. Desde entonces, todos los esfuerzos sanitarios se han volcado en encontrar tratamientos y vacunas contra el virus y medidas encaminadas a reducir el riesgo de contagio de la enfermedad.

La obtención del plasma se hace mediante aféresis, un proceso mediante el cual la sangre del donante se procesa en un separador celular por el que se obtienen 200 mililitros de líquido con los anticuerpos. La sangre sale de la vena del brazo y entra en una máquina que realiza la separación celular, después se centrifuga para separar el plasma. Los glóbulos rojos y las plaquetas vuelven al donante con una solución fisiológica. El plasma congelado puede durar hasta dos años porque no hay células que puedan estropearse con el tiempo.

Donantes de sangre

La pandemia ha puesto a prueba a todo el sistema sanitario y las rutinas de atención a los pacientes. La donación de sangre también sufrió a la baja las consecuencias del confinamiento severo durante los meses de marzo a junio. Pero la solidaridad y la constancia de los donantes ha permitido mantener, con algunos altibajos, los niveles de sangre que se necesitan diariamente en los hospitales para tratar a los pacientes de otras enfermedades no covid. La reducción al mínimo de las cirugías, con el mantenimiento sólo de las más urgentes y graves, también bajo las necesidades. «En esos meses recogimos 800 bolsas menos que en ese periodo de tiempo del año anterior», explica Manceñido, «pero recuperamos el ritmo entre agosto a diciembre». Aunque el Centro de Hemodonación de Sangre hace peticiones puntuales, actualmente las reservas están en verde, lo que significa que los 15.200 donantes de sangre de la provincia mantienen su compromiso y solidaridad.

Un torrente para acabar con la covid
Comentarios