martes. 29.11.2022
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Los vecinos de La Milla del Páramo disfrutan ya de su nueva plaza frente a la iglesia, una zona de recreo de la que hasta ahora carecía este pueblo, perteneciente al municipio de Bustillo del Páramo. Así lo remarca su alcalde, Faustino Sutil, quien explica que el Ayuntamiento adquirió al Obispado la antigua casa sacerdotal y las huertas próximas para poder construir la plaza, que cuenta con mil metros cuadrados. La infraestructura se ha completado con la colocación de bancos y árboles para que den sombra. En total, sólo en mobiliario urbano la inversión asciende a cien mil euros.

Bustillo del Páramo es un municipio eminentemente agrícola que actualmente cuenta con más de un millar de habitantes censados repartidos en sus 73 kilómetros cuadrados cuyos campos de labranza están sometiéndose ahora a la reconcentración parcelaria y a la renovación del regadío. «Estamos trabajando también en la modernización de los regadíos, que nos permitirá, además de ahorrar agua, contar con métodos más eficaces», declara el alcalde. Una medida esperanzadora para seguir fijando población en el campo, con nuevos sistemas para el sector agrario que resulten atractivos. «Nuestra población ha bajado muchísimo, pero nosotros seguimos luchando por llevar adelante estos pueblos», precisa Sutil.

Aprovechando todos los recursos de los que disponen, en Bustillo del Páramo cada año se van alternando entre las ocho pedanías —Acebes del Páramo, Antoñanes del Páramo, el barrio de Buenos Aires, Bustillo del Páramo, Grisuela del Páramo, La Milla del Páramo, Matalobos del Páramo y San Pedro de Pegas— los fondos que llegan desde la Diputación para ir mejorando la calidad de vida de todos los vecinos que integran el municipio. Así, de momento, todas las localidades cuentan ya, a las afueras de sus núcleos urbanos, con un PTR, un espacio vallado en el que un gran contenedor permite a los vecinos depositar en ellos los restos y cascotes de obras, a fin de que estos no acaben tirados en parajes o en zonas próximas a los pueblos, lo que supone además de contaminación medioambiental y un desastre para el entorno una forma de afear el paisaje del Páramo. Se trata, en todos los casos, de un espacio de 120 metros cuadrados al que los vecinos pueden acceder fácilmente. Una vez que el contenedor está lleno, se avisa a la correspondiente empresa que se encarga de su retirada y una vez trasladados los residuos sólidos a un centro adecuado se vuelve a reponer. «Hay que actuar correctamente», destaca el alcalde de Bustillo del Páramo.

El pueblo de Matalobos acaba de estrenar, después de dos años de obras, su reformado teleclub. Un espacio destinado a los vecinos en el que se han invertido 324.000 euros, incluyendo en esta partida los 80.000 euros para el retejado, que ha sido la última de las acciones llevadas a cabo por el municipio paramés.

En Grisuela y Antoñanes también hay obras en marcha. En el primero, también a través de los planes de la Diputación, se está llevando a cabo la reforma de la red de saneamiento. Estos trabajos ya se realizaron en Antoñanes el pasado ejercicio, con lo que este año la acción en esta última localidad se centra en recuperar los desperfectos ocasionados con la reparación de las calles dañadas por la acción anterior. «Como no tenemos dinero para todos los pueblos a la vez, lo vamos haciendo por partes, aunque sea más lento así por lo menos llegamos a las ocho pedanías», explica Faustino Sutil.

Un pueblo de todos
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