sábado. 28.01.2023

Aunque asturiano de nacimiento, Marcelino Elosúa Herrero, se sentía muy leonés porque sus años infantiles los vivió en Prado de la Guzpeña. En 1906 viajó a México, donde se dedicó a la venta y distribución de todo tipo de productos. Fundó la empresa Aceites Elosúa S.A. Transportaba el aceite desde el sur a su central en León en vagones propios, unos vagones cisterna muy especiales, fabricados a conciencia: con calefacción interior con agua caliente para, llegado el caso, deshelar el aceite en época invernal. En el año 1954, Marcelino Elosúa disponía de 15 vagones, todo un tren a su servicio, en el que se podían transportar 255.000 kilos de aceite, transporte que llegaba al interior de sus instalaciones al disponer de vías de apartadero propias. Murió en León el 28 de febrero de 1972. La industria surge con un capital social de 1.100.000 pesetas de la época y, con el fin de organizar una red de abastecimiento y distribución lo suficientemente sólida, inicia en 1930 la expansión del negocio. Para ello, abre la primera sucursal en Miranda de Ebro. En 1935 compra varios terrenos en el paseo del Malecón de León y allí establece el centro de servicios de distribución. Su logística va incrementándose y la visión de futuro del empresario le lleva a abrir nuevas sedes en Lucena, Martos y Oviedo.

Con la muerte del fundador, ocupó la presidencia su hijo mayor, Marcelino Elosúa Rojo, que continúa la diversificación en un grupo de 15 industrias que, con la adquisición de Carbonell en 1985, llegó a facturar 100.000 millones de pesetas. Entre ellas, cabe destacar Envasadora Agrícola Leonesa, de la que más tarde se crearía Alimentos Naturales, o Elmar y, por supuesto, el germen de lo que sería años después la cadena de supermercados El Árbol: Peñagrande.

Destaca Andrés Elosúa que tanto su familia como la empresa tenían con León una simbiosis especial. Explica que su padre se trasladó con sus hijos a vivir a León porque le pareció un enclave estratégico por sus comunicaciones en el noroeste de España, más o menos por 1932. Así fue durante 60 años, hasta que el 1994, cinco años después de la operación de Mercasa, fue absorbida por Koipe (Grupo Ferruzzi) en 1994. Durante esos sesenta años, la familia hizo de Elosúa la primera empresa de alimentación española. En su estrategia empresarial se fijó como objetivo asociar a los trabajadores a los resultados de la empresa mediante la participación en beneficios o con la posibilidad de que los obreros pudieran convertirse en accionistas. Esta dimensión social de la empresa Elosúa permitió que un porcentaje creciente de sus empleados adquirieran la condición de accionistas de la empresa. También fomentó la posibilidad de destinar parte de los beneficios de sus empresas a obras de beneficencia con una escala progresiva a medida que aumentaban la cuantía de éstos.

El visionario que creó la primera empresa de alimentación de España
Comentarios