domingo 28/2/21

El agua, recurso imprescindible y limitado

Francisco Marín Muñoz es el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS).

La política de futuro en la gestión de las aguas en la parte española de la Demarcación Hidrográfica del Miño-Sil, ha de ir acompasada al cumplimiento de los objetivos generales de la planificación hidrológica, cuya filosofía es que conseguir el buen estado de las masas de agua y la adecuada protección del dominio público hidráulico, la satisfacción de las demandas de agua, el equilibrio y armonización del desarrollo regional y sectorial, protegiendo la calidad del recurso y racionalizando sus usos en armonía con el medio ambiente y los demás recursos naturales.nes para los próximos 6 años, centrado en cumplir los objetivos y retos señalados anteriormente.

De esta forma una vez que han sido identificados las principales presiones que pueden dificultar el cumplimiento de los citados objetivos tales como, las alteraciones hidromorfológicas, el uso hidroeléctrico que provoca alteraciones del régimen hidrológico, el abastecimiento y el saneamiento urbano, en los que una deficiente depuración o un mal rendimiento de las redes provoca un fuerte impacto sobre las aguas, además de la dispersión poblacional que aumenta la presión por las extracciones y vertidos repartidos por todo el territorio, la contaminación difusa de origen agrícola y ganadero, así como la presión urbana sobre el dominio público hidráulico y la excesiva ocupación de los márgenes de los ríos que por ende pueden provocar problemas para la seguridad de las personas, la CHMS ha elaborado un programa de actuaciones para los próximos 6 años, centrado en cumplir los objetivos y retos señalados anteriormente.

Este programa, con una inversión de 387 millones de euros, se centra principalmente en la mejora de la calidad de las aguas mediante las medidas de depuración y el saneamiento, mejora en la eficiencia de las infraestructuras de abastecimiento de forma que se permita satisfacer las demandas sin aumentar la presión sobre nuestras aguas e incrementar la productividad de los diferentes sectores por cada m3 que se emplee, mejoras en la gestión y prevención de las inundaciones y sequías, así como actuaciones de restauración y medidas administrativas que mejoren el conocimiento, la gestión y el servicio a los ciudadanos en el logro de una administración hidráulica más eficiente. Estas medidas administrativas abarcarían desde mejoras en los Sistemas Automáticos de Información y redes de control de las aguas y prevención de inundaciones, hasta campañas de concienciación ciudadana que redunden en una mejor gestión y uso del agua.

Peculiaridades de la parte castellano y leonesa

En cuanto a las peculiaridades del territorio ubicado en la parte leonesa de la Demarcación hidrográfica del Miño-Sil hay que indicar que los principales problemas detectados proceden de la contaminación de origen urbano e industrial, la contaminación difusa, la alteración del régimen hidrológico por los numerosos aprovechamientos hidroeléctricos, las alteraciones hidromorfológicas y el impacto en la calidad de las aguas procedente de la actividad minera.

El nuevo Plan Hidrológico, en elaboración, incluirá en su programa de medidas la inversión necesaria para acometer actuaciones durante los próximos 6 años, estas ascenderían a unos 80 millones de euros y se centran en la mejora de calidad de las aguas, la gestión y prevención de los daños provocados por las inundaciones, la restauración de los ríos, la implantación de los caudales ecológicos, las mejoras del conocimiento del impacto de la actividad minera en las masas de agua y la mejora en la eficiencia en el uso del agua disminuyendo las pérdidas en la agricultura, así como la contribución a la mejora de la gestión de los espacios naturales protegidos.

El agua, recurso imprescindible y limitado
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