jueves 13/8/20
Fin del Estado de Alarma

Los alcaldes rurales piden una desescalada por zonas de salud y sin límite provincial

El Gobierno valora asumir la reivindicación que apoyan varias comunidades autónomas, entre ellas, Castilla y León
Los pueblos sin contagios quieren liderar la desescalada. FERNANDO OTERO
Los pueblos sin contagios quieren liderar la desescalada. FERNANDO OTERO

Los alcaldes de la provincia de León están a la expectativa de que se concrete la desescalada anunciada por el Gobierno aunque a priori los regidores del medio rural no ven con agrado que sean las provincias y no las zonas básicas de salud los territorios de referencia para el proceso. Esta oposición y la de varias comunidades autónomas, entre ellas Castilla y León, podría conllevar un cambio de postura en el Ejecutivo central.

No es de esta opinión el presidente de la Diputación, Eduardo Morán, quien ve que tomar las zonas básicas de salud como referencia «añadiría mayor dificultad para establecer controles internos». «Lo lógico es seguir las instrucciones del Gobierno cuando nos planteamos la vuelta a la normalidad», añade Morán, para quien. se trata «de dar pasos importantes que siempre van a estar basados en la responsabilidad individual porque los actos de cada persona nos afectan a todos como comunidad». Además, destaca que el plan «también resuelve el problema generado con los huertos, especialmente sensible en el medio rural».

El alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, cree que «se deberían tener medidas más concretas y claras porque el riesgo de volver hacia atrás es grande». «A mi juicio lo mejor sería comenzar la desescalada por zonas básicas de salud porque en una comarca como la nuestra que está muy relacionada con la de Zamora, restringir la comunicación entre provincias no tiene sentido», señala. De la misma opinión es el alcalde de Laguna Dalga y presidente de la Mancomunidad de Municipios El Páramo, Eloy Bailez, aseguró que la desescalada debería iniciarse por aquellas zonas rurales donde no haya habido casos o la incidencia del virus haya sido y esté siendo muy baja, «Las medidas no pueden ser las mismas para un pueblo de 500 habitantes que para el paseo de La Castellana de Madrid», afirma.

La alcaldesa de Santa María del Páramo, Alicia Gallego, incide en saber «cuáles son los datos reales de contagiados y los que ya han pasado la enfermedad». re que «es cierto que en el mundo rural está más controlado, pero también es necesario que las medidas sean homogéneas» y reclama la apertura de los pequeños comercios.

Desde Villablino, Mario Rivas cree que este modelo perjudica a las zonas rurales. «No es lo mismo en León o Ponferrada que en cualquier pueblo», afirma e incide en el turismo, «una situación muy preocupante» especialmente en Laciana que se había encaminado a este sector y «ahora no sabemos como va a continuar.

Por su parte, el regidor de Astorga, Juan José Alonso Perandones, ve el plan de desescalada anunciado por el Gobierno «muy impreciso». «Veo un intento de aliviar la situación social y económica», asegura; por lo que indica que «habrá que esperar a que concreten medida por medida en el BOE porque lo que han anunciado es una idea general que puede tener posibles cambios». El alcalde de Hospital de Órbigo, Enrique Busto, ve «bien» las fases de desescalada porque «lo primero es la salud y si se da el caso, por ejemplo, que en nuestra provincia hay más contagiados y dejamos que vengan asturianos, podemos provocar que la propagación vuelve a Asturias».

Desde Sabero, el regidor, Francisco García, señala que deberían tener una comunicación directa del Gobierno en la que se indicara los planes detallados de la desescalada para los municipios. No obstante, dice que es mejor empezar por el medio rural, pero no comparte que tenga que estar la provincia entera libre del Covid-19, para que los pueblos puedan reactivar su actividad. Ello, asegura, limita los escasos recursos locales.

La alcaldesa de Cabrillanes, Lina Freire, consisdera que «se tiene que empezar por algo sitio» y «no es tarea fácil en estos momentos», aunque reconoce que es perjudicial para las zonas rurales y especialmente para el sector turístico. Desde su municipio vecino, San Emiliano, Basilio Barriada afirma que esta situación perjudica a Babia al encontrarse muy cerca de Asturias y considera que debería realizarse la desescalada por áreas de salud básica y no por provincias.

El alcalde de Cistierna, Nicanor Sen, considera que hay que tener en cuenta las áreas de salud ya que esto va a flexibilizar el movimiento y la vuelta a una cierta normalidad. «Es más importante tener en cuenta estas áreas que a una provincia dado que los datos no son los mismo en una zona que en otra». En Oseja de Sajambre, Antonio Mendoza cree que «hacer la misma desescalada en el centro de León que en Oseja de Sajambre me parece una barbaridad». Entiende que se tiene que realizar por pueblos o zonas que no tengan el problema de contactos directos como sucede en grandes ciudades.

El alcalde de León, José Antonio Diez (PSOE), tiene por objetivo recuperar la actividad. «La desescalada gradual parece lo más lógico para garantizar la contención de los contagios. Lamentablemente el número de casos positivos y de hospitalizados impiden que León entre en la fase 1 de forma inmediata»

El alcalde de Villaquilambre, Manuel García (PP) cree que el planes un «despropósito total» «El desbarajuste es evidente; la gente no sabe a que atenerse ni tiene claro cómo se aplican unas medidas que además no son las más adecuadas». «Como siempre desde el inicio de la crisis veo en este Gobierno precipitación», subrayó .

La alcaldesa de San Andrés, Camino Cabañas apoya el plan. «Las administraciones locales debemos tener tiempo para adoptar todas estas medidas vinculadas y hacerlo, desde la prudencia, con todas las garantías para la ciudadanía. Debo exigir a las administraciones superiores la financiación necesaria para poder llevarlas a cabo. Necesitamos que la Junta esté con nosotros».

Desde el Bierzo, el alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, confió en que cada cambio de fase en el plan de desescalamiento, se lleva cabo de forma «rigurosa» una vez que se cumplan «los criterios de capacidad sanitaria y de situación epidemiológica», sobre todo, pero también con los datos de movilidad y la situación económica y social en la mano. La alcaldesa de Bembibre, Silvia Cao, tampoco cuestionó la desescalada que propone el Gobierno. «Creo que es muy acertada y razonable y una llamada a la responsabilidad». Para la alcaldesa de Fabero, Mari Paz Ramón, «son unas medidas razonables» y espera que se vayan solucionando temas como los huertos en zonas rurales, que no es lo mismo que en zonas urbanas.

Por su parte, el regidor de Cacabelos, Junior Rodríguez, calificó de «claro y racional, gradual, asimétrico y coordinado» el plan de desescalada presentado por el Gobierno.

Los alcaldes rurales piden una desescalada por zonas de salud y sin límite provincial