lunes. 28.11.2022
| Entrevista | Ángela Núñez Álvarez |GERENTE DE LA RESIDENCIA LA PAZ SAN FELISMO

Ángela Núñez: «Esto debería ser más servicio que negocio»

Partidaria del cheque asistencial, quitaría conciertos y daría las ayudas directamente a los usuarios para garantizar su atención
La gerente de la residencia La Paz, ubicada en San Felismo, analiza las claves actuales del sector geriátrico y revela algunas de las prácticas más utilizadas por los centros para optimizar lo más posible los recursos en un sector al que califica «de indefensos».

-¿Hay mucha presión de la Inspección en este momento?

-Este tipo de centros tienen que ser inspeccionados regularmente, pero todos. Considero que hay un defecto en la Administración y es que, por rutina, cuando inspeccionan siempre acuden a los mismos. Éste es un sector de personas indefensas y alguien tiene que velar por ellos porque mucha gente lo ha visto como algo exclusivamente mercantil. Se debería ver más como un servicio que como negocio. Yo, desde luego, no enfoco esto para hacerme rica. Es un sector que si cobra unos precios adecuados al servicio tiene un beneficio siemplemente medio. Ha entrado gente sin idea y ahora la mayor parte de los residencias para la tercera edad son gestionadas con protocolos muy estrictos, que miden a todos los usuarios por el mismo rasero de servicio, trato...

-¿Y qué es lo ideal?

-En este tema es fundamental que la gestión tenga idea de lo que es el trabajo con personas mayores, sobre todo porque en muchos casos estamos hablando de personas con cuidados paliativos o enfermos crónicos. Se puede decir que en las residencias mixtas [con plazas concertadas y privadas] nadie baja del 70-75% del volumen de no asistidos.

-Una de las irregularidades más comunes es la falta de personal para atender ancianos. Explique, por ejemplo, cómo cubre las necesidades de sus internos.

-Aquí tenemos 82 internos e internas que son atendidos por 15 gerocultores, dos ATS, dos médicos, un terapeuta ocupacional y una trabajadora social. Tenemos el doble de personal del que nos marca la Junta y tres gerocultores a mayores. Podría tener menos trabajadores, pero no daría el servicio necesario.

-¿Qué comprueban las inspecciones?

-Los contratos de trabajo, los contratos de los residentes, el libro de registro, los informes de incidencias de cada persona, las historias médicas, todo.

-¿Cómo se podría evitar la picaresca en un sector tan vulnerable?

-Soy partidaria de que se inspeccionen a fondo los contratos y las valoraciones del anciano porque sospecho que no se hacen bien estas valoraciones y, en función de eso, no se contrata el personal mínimo. Puede que una residencia pase a la Junta una valoración de un anciano como válido cuando al familiar le informa que es asistido. También soy partidaria de que los abuelos reciban la ayuda directamente y que no existan plazas concertadas. Así, la ayuda llegaría al usuario y no a la residencia y éste tendría la oportunidad de cambiar de centro si no recibe el servicio por el que paga. Esto que se llama cheque asistencial y ya existe en Galicia.

Ángela Núñez: «Esto debería ser más servicio que negocio»
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