miércoles 01.04.2020
Eduardo Morán | Presidente de la Diputación de León

«Asumiré algunas competencias del Pleno para agilizar los trámites durante la crisis»

Morán, en su despacho de presidencia de la Diputación. MARCIANO PÉREZ
Morán, en su despacho de presidencia de la Diputación. MARCIANO PÉREZ

Confiesa que le quita el sueño; la pandemia, el estado de alerta, y las respuestas que se deben oponer para garantizar la atención, los servicios, la prestación que tutela la Diputación de León, un paraguas administrativo para doscientos ocho ayuntamientos de la provincia. Morán relata el día a día de este momento crítico. Pero no le baja la vista a la esperanza. «Estaremos listos para devolver la actividad al área rural de León», alienta.

—¿Cómo se responde a una pandemia, que no está en los programas de gobierno?

—No estábamos preparados para esta situación; creo que nadie lo estaba. Desborda y preocupa porque es algo que afecta a la salud de las personas y, aunque la Diputación no es una administración con competencias en materia de salud, nos ha involucrado a todos en la búsqueda de soluciones.

—Sin competencias, pero tiene una parte de administración directamente relacionada con la atención social. Las residencias, los centros especiales.

—Hemos tomado algunas decisiones en los servicios que se ven más expuestos al virus: la atención a domicilio, con cuidadoras que van a más de una vivienda, a atender a personas con más riesgo de contagio. La inquietud era por que dispusieran de los medios de aislamiento adecuados; después de unos días de tensión, parece que han comenzado a llegar. Los mismos centros de la Diputación, como Cosamai, se han involucrado de lleno en la fabricación de mascarillas, con el fin de contribuir a la máxima normalidad posible que se necesita para afrontar esta crisis. Han sido días de mucho estrés y muchos nervios; yo llevo sin dormir correctamente desde que se declaró el estado de alarma, porque no deja de tratarse de una cuestión de mucha responsabilidad.

—Le condiciona la agenda, entonces.

—Todos los días, a primera hora de la mañana, en torno a las ocho, contacto con todos los diputados y responsables de áreas de gestión, para conocer el momento de cada centro y hacer un seguimiento pormenorizado de la situación. Ha habido algún caso de fiebre en los centros asistenciales, que no está relacionado con el coronavirus, y se han tomado las medidas oportunas. Hay un proceso de seguimiento diario.

—¿Se ha visto afectada la gestión política?

—En absoluto. Hay algún político que ha sacado los pies del tiesto con deslealtad, pero lo que se refiere al trabajo en la Diputación, la corporación entera se empeña con dedicación para lograr dar los servicios debidos a la población, atender al mundo rural. Se da una circunstancia excepcional, porque a la vez se trabaja para lograr mascarillas y protección y también para que, cuando esto acabe, los planes provinciales lleguen a cada rincón de León. Igual no se visualiza, porque se hace desde nuestros domicilios, y ajustados a las normas de movilidad que dispone el estado de alerta declarado, pero hay una dedicación constante para tener los deberes hechos.

—¿Y el funcionamiento orgánico? ¿Contará con alguna modificación?

—Vamos a definir un a fórmula para celebrar el Pleno; será lo más reducido posible, lo concretaremos con la Junta de portavoces. La ley permite la asistencia mínima de un tercio de la corporación y así se hará, con la asistencia de nueve diputados. Además, mientras dure esta situación excepcional, vamos a tomar alguna decisión para delegar en el presidente algunas funciones del pleno, para que se puedan adoptar iniciativas sin necesidad de reunir al plenario. Se trata de agilizar los trámites. Se hará con consenso y todas las medidas de control desde los grupos políticos.

—El coronavirus ha frenado la vida de la gente. ¿Qué proyecto ha condicionado o ralentizado entre los que tenía en objetivo inmediato su equipo de gobierno?

—Creo que el más relevante de los afectados es el despliegue de Internet en las áreas rurales de León, de llegar a todos los pueblos. La primera fase está pendiente de unas decisiones que esta pandemia ha impedido desarrollar; está pendiente una entrevista con el consejero de Fomento, que se hará vía telemática, para concretar la actuación de cada administración. Hay una partida en el presupuesto.

—¿Los políticos le tienen miedo a esta pandemia?

—Lo que sí que creo que hay es una preocupación máxima, por la gente, por que se puedan prestar los servicios. He llamado a los alcaldes de León, para compartir y conocer sus desvelos; yo soy alcalde y los problemas de los pueblos son comunes en una situación así. Los alcaldes sólo tienen una preocupación: las personas; no me hablan de la obra de la carretera o de tal proyecto; quieren que llegue la desinfección, las mascarillas a los centros médicos y a los vecinos, que no se detenga la tele asistencia, que los vecinos no se queden sin víveres . Esa es la prioridad. Cualquier otra actitud sería desacertada frente a este momento tan complicado.

«Habrá un Pleno el viernes con 9 diputados, sobre el mínimo que permite la ley»

—Entre tanta alerta, a veces se escapan flecos como ese contagio comunitario en la Valduerna. ¿Qué falló?

—Me parece algo insólito, algo ilógico e irresponsable. Una deslealtad a la sociedad. Sobre todo, que ocurra con todas las alertas ya activadas.

—¿Ha dado resultado la batería de medidas para garantizar la seguridad de los empleados y la prestación de servicios?

—Se han logrado esos dos objetivos. Con el trabajo a turnos, el tele trabajo; se han adoptado todas las medidas con el visto bueno del departamento de seguridad laboral. Se han añadido nuevas disposiciones, como el cierre de las oficinas de recaudación, porque no tiene sentido que se mantengan abiertas con los pagos aplazados en el estado de alerta. Y se ha añadido la apertura de trámites mediante la administración electrónica.

—Ha trascendido el grado de precaución que han tomado en el equipo de gobierno tras dar positivo un miembro del ejecutivo.

—Hemos tomado todas las medidas de precaución y las de control sanitario y médico; pero incluso antes de conocer que estaba afectado el diputado Marcelo Alonso. El equipo de gobierno ha seguido las indicaciones de los doctores, aunque no hemos llegado a hacernos la prueba.

«El principal proyecto que nos detiene la pandemia es el despliegue de internet en los pueblos»

—Si no hay tiempo adecuado para sufrir los efectos de una pandemia, ¿ve necesario pormenorizar en las consecuencias para un territorio ya maltrecho de antemano, como la provincia de León?

—La situación en la provincia era delicada; estamos ante una incertidumbre que tendrá graves consecuencias. Se necesita templanza y calma para ayudar a las personas a salir de este trance, y luego trabajar para afrontar lo que venga con la ilusión suficiente. Siempre he dicho que León necesita de ayuda externa para recuperar el pulso, pero no debemos olvidar que los leoneses y leonesas somos gente que sabemos esforzarnos, una tierra de talento y coraje. Nadie dude de que la Diputación estará ahí, preparados para devolver actividad una vez que se supere este estado de alarma.

«Asumiré algunas competencias del Pleno para agilizar los trámites durante la crisis»