miércoles 01.04.2020
Nuevas tecnologías

Bulos, el contagio está en los ‘palmeros’

Miles de noticias falsas por el coronavirus, pero no es nuevo. Sucede en situaciones o épocas especiales. El peligro está en difundirlas
Como en cualquier situación excepcional los bulos abundan al hilo de la pandemia. DL
Como en cualquier situación excepcional los bulos abundan al hilo de la pandemia. DL

Generan desinformación y también alarma social. Son los bulos; cientos, miles de informaciones falsas que se difunden a diario en las redes sociales sobre todo tipo de temas relacionados con el coronavirus, la pandemia mundial que (casi como una guerra) ha trastocado por completo nuestra cotidianidad. Algunos ejemplos cercanos. Es falso que el virus se adhiera a cremas faciales y maquillajes como se ha podido ver ve en un vídeo donde una mujer advierte. «Hay una cosa que no han dicho el virus se adhiere que flipas a maquillajes, cremas hidratantes y demás». También abundan los supuestos profesionales de la sanidad que con solo ponerse una bata blanca sientan cátedra con supuestas recetas milagrosas para combatir el virus. Y un amplio capítulo de los que se aprovechan de la enorme sensibilidad social para montar en las redes una campaña fraudulenta donde afirman recaudar fondos para comprar material (mascarillas, guantes, etc) para llevar a hospitales y piden donaciones bancarias. Algunas de hasta mil euros.

Son los bulos que han surgido como plaga en el río revuelto del coronavirus. Pero desde el Incibe afirman que esta situación ni es nueva ni les coge por sorpresa.

«Es una realidad que está ahí, pero no es algo nuevo respecto a otros contextos», afirma el responsable de gestión de incidentes del Incibe, Jorge Chinea. «En situaciones de crisis o en grandes acontecimientos como los Juegos Olímpicos, las Navidades o las rebajas del Black Friday los ciberdelincuentes aprovechan para difundir todo tipo de bulos e intentar cometer fraudes».

Pero el problema no está en los ‘malos’. El motor de su difusión somos nosotros mismos y nuestra rapidez en apretar el gatillo sin preguntar antes como advierte Chinea. «El gran problema de todo esto está en los palmeros como los conocemos coloquialmente; es decir la gente que les da credibilidad y los difunde sin contrastar esa información. Como al final todo se reduce a pulsar una tecla o a pulsar una tecla eso hace que se viralice. La gente le de un reenviar sin parar a analizar la información que acaban de recibir y contribuyen a su difusión».

Sin duda este distanciamiento de nuestra capacidad crítica debería obligarnos a reflexionar. «Nos vendría bien hacer autocrítica porque no le podemos dar veracidad a cualquier cosa que nos llega». Bulos vinculados a la Sanidad abundan especialmente estos días. Hay personas que se dedican a subir un vídeo asegurando que son trabajadores sanitarios y vierten un montón de falsedades o medias verdades, que son todavía peores. «Si a eso se le da credibilidad se crea una gran bola sin control».

Sobre las entidades o administraciones concretas que son diana de los bulos no hay datos precisos. «No hay una focalización concreta sobre una organización. Los hay de todo tipo y condición. Muchos se hacen con afán de desinformar y ahora en esta época mayoritariamente vinculados tema sanitario pero no se puede precisar nada más. Vivimos en una sociedad global».

Bulos, el contagio está en los ‘palmeros’