miércoles. 08.02.2023

Caja España y Caja Duero crean la séptima entidad nacional que tendrá su sede en León

El acuerdo de fusión ratifica casi punto por punto los postulados que siempre ha defendido la caja leonesa
Santos Llamas y Julio Fermoso, se saludan tras cerrar el acuerdo de fusión en Tordesillas.

Habemus caja única. Faltó el humo blanco, aunque la fricción fuera suficiente para generarlo durante las más de ocho horas de maratoniana reunión -"con parada para comer incluida con el consejero de Economía y Empleo y vicepresidente segundo de la Junta, Tomás Villanueva-", pero como si de dos sumos pontífices se tratara los presidentes de Caja España y de Caja Duero, Santos Llamas y Julio Fermoso, anunciaron el acuerdo final que según sus propias palabras es bueno para ambas.

Atrás quedan 55 días de negociación, desde aquel 11 de noviembre en el que los consejos de administración de las dos entidades acordaron iniciar su proceso de fusión, justo el mismo día que Caja Burgos decidía descolgarse. 55 días en los que ha sido necesaria la amenaza de intervención del Banco de España y la presión de la Junta, con su presidente Juan Vicente Herrera a la cabeza, para que Caja Duero, Salamanca, cediera y no echara por tierra una fusión que, una vez conocido el documento firmado ayer en la tierra castellana de Tordesillas, viene a ratificar casi punto por punto todos los postulados que desde un principio ha defendido Caja España.

De esta forma, León será la sede de esta caja fusionada, que se convierte en la séptima entidad financiera del país, y ostentará la presidencia y todos los órganos de gobierno. Para Salamanca queda la Dirección General y el área de Negocio, además de la Obra Social, donde decidirá quién será su nuevo director, aunque durante los próximos dos años ambas cajas gestionarán individualmente su parcela social, lo que les permitirá ejecutar todos los acuerdos y compromisos que ya tienen hasta la fecha.

Además, en la capital leonesa seguirán estando las áreas de Riesgos, Sistemas Financieros, Medios, el Desarrollo Organizativo, incluidos los Recursos Humanos, el Gabinete de Integración, en el que se incluyen las relaciones con el Banco de España, y la Secretaría General.

La capital charra se queda con las áreas Participadas, Planificación y Control y Comunicación y Relaciones Institucionales.

Los Servicios Centrales y la Informática, uno de los caballos de la batalla de la negociación y por la que más peleó Salamanca, se repartirán al 50%. Aunque desde la capital salmantina no se considera esto último como una cesión, ya que la dirección general de todo el sistema informático la mantendrá Caja Duero.

Nada se sabe de quiénes ocuparán los altos cargos de la nueva entidad fusionada, «porque nada hemos hablado de nombres ni de hombres», aseguran las fuentes a las que ha tenido acceso este periódico. De esta forma, quiénes ocuparán la Presidencia y la Dirección General sigue siendo un misterio. De lo que sí se habló fue del nombre comercial, pero tampoco se ha decidido. De momento, una y otra seguirán llamándose Caja España y Caja Duero y Caja España-Duero, cuando se las mencione de un modo conjunto. Sobre con qué nombre se registrará parece que bien pudiera ser el de Caja España y Monte de Piedad de Salamanca y Soria. Pero para eso habrá que espera, que no es urgente.

Caja España y Caja Duero crean la séptima entidad nacional que tendrá su sede en León
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