domingo 27/9/20
La recuperación exige mantener "un mínimo de actividad"

Calviño insiste en que el Gobierno tomará las medidas "necesarias" para vencer la pandemia

La ministra Nadia Calviño, en el Congreso. MARISCAL
La ministra Nadia Calviño, en el Congreso. MARISCAL

La vicepresidenta de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha defendido este miércoles los tres decretos leyes aprobados por el Gobierno contra el Covid-19 al contener medidas "proporcionadas y eficaces" para mitigar la ralentización y evitar un impacto estructural en el empleo, al tiempo que ha avanzado que se trabaja en medidas complementarias y se adoptarán "las que sean necesarias" para combatir la crisis sanitaria.

También ha defendido la necesidad de mantener un "mínimo de actividad" para tener una "base" sobre la que construir de cara a la recuperación.

Así lo ha señalado durante su intervención en el Pleno del Congreso para defender los tres decretos leyes aprobados en las últimas semanas por el Ejecutivo para hacer frente a los efectos de la emergencia sanitaria por la expansión del virus Covid-19, en la que ha asegurado que la crisis del Covid-19 es "excepcional y transitoria" y España saldrá de esta situación "sin ningún género de dudas".

Calviño ha explicado que las medidas de los reales decretos aprobados buscan luchar contra la epidemia reforzando los servicios sanitarios, apoyar a trabajadores, familias y autónomos y apoyar medidas de liquidez y flexibilidad aliviando los costes para mantener "un mínimo de actividad", para que, a pesar de la "intensa ralentización" que viva España, haya una "base" sobre la que construir actividad cuando se deje atrás la crisis sanitaria.

En este sentido, ha defendido que las medidas aprobadas están "absolutamente alineadas" con las de los países del entorno y los organismos internacionales, siguen las recomendaciones de las autoridades sanitarias y tratan de proteger la salud y "minimizar el riesgo de que la ralentizacion tenga un impacto estructural, sobre todo en términos de empleo, que suponga un lastre para la recuperación social y económica cuando la situación excepcional pase".

En cualquier caso, ha avanzado que el Gobierno está trabajando en otras medidas complementarias que podrán ser necesarias para "las próximas semanas".

"El Gobierno seguirá tomando en el ámbito económico y social cuantas medidas sean necesarias, cómo y cuando sea necesario", ha afirmado, asegurando que el Ejecutivo "no escatimará en esfuerzos y recursos".

Según Calviño, se seguirán implementando medidas para mantener una "base sólida" sobre la que poder procurar una recuperación de forma "rápida", siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias, alineado con los países del entorno y el resto de administraciones, junto a agentes sociales y "sin olvidar a nadie y sin dejar a nadie desatendido, garantizando una red de seguridad".

En este sentido, ha pedido seguir trabajando "unidos, con lealtad y responsabilidad" y con "coordinación" entre las distintas administraciones, y ha celebrado la "madurez y templanza" de los ciudadanos que siguen "puntualmente" las recomendaciones.

Así, ha agradecido la "colaboración leal" de los grupos parlamentarios y se ha mostrado convencida de que seguirá siendo la tónica en la semanas "duras".

Impacto en la demanda y la oferta

En cualquier caso, ha admitido que la crisis está afectando "de forma clara" a la economía global, en un primer momento el impacto vino a través de las cadenas de valor, y posteriormente dañó a la demanda de exportaciones, sobre todo en el sector turístico, así como a decisiones de inversión.

Además, más allá de la demanda externa ha apuntado que las propias medidas de contención tienen un "impacto directo" en la demanda y la actividad económica doméstica, como consecuencia del cierre de colegios, la suspensión de actos públicos o la suspensión de vuelos, con incidencia en transporte, turismo, educación o cultura.

Con el refuerzo de las medidas de contención y la declaración del estado de alarma, ha indicado que la disrupción de la actividad económica "se ha generalizado en un contexto de alta volatilidad de los mercados financieros", lo que se traduce en una "perturbación conjunta de la demanda y la oferta" de la economía española, que "afectará a los ingresos de las empresas y autónomos, generando tensiones de liquidez que podría derivar en una pérdida de empleo significativa y estructural si no se adoptan medidas".

Sin embargo, ha subrayado que se han adoptado medidas "proporcionadas y eficaces" para paliar el shock en oferta y demanda, prestando atención a familias, autónomos y trabajadores.

"Medidas eficaces"

 

La vicepresidenta ha repasado los distintos reales decretos aprobados para afrontar el impacto del Covid-19, siendo el primero el del pasado 10 de marzo, con el que se pasó a considerar como baja laboral por incapacidad temporal a las personas en aislamiento preventivo y contagiadas.

Igualmente, ha destacado que el segundo decreto ley, con medidas dirigidas a reforzar el sector sanitario y apoyo a las empresas para movilizar 18.225 millones de euros durante este año, incluyó la flexibilización del aplazamiento de pago de impuestos a autónomos y pymes, una línea de financiación específica a través del ICO en el sector turístico y la ampliación de las bonificaciones a la Seguridad Social en este sector.

En el plano laboral, ha recordado la exoneración del pago de cotizaciones en determinados casos y las facilidades para acometer ajustes de empleo "transitorios" con el fin de evitar el cierre de empresas y despidos estructurales, de modo que "el impacto no vaya más allá de la crisis", al tiempo que y se aprobó una morataria en los pagos de hipotecas, además de prohibir el corte de suministros básicos, como agua, luz, gas y los servicios de telecomunicaciones, a los colectivos vulnerables.

Sobre los autónomos ha subrayado que hay un "gran bloque" de medidas, con aplazamiento del pago de impuestos seis meses, la reducción de costes, con exoneración de cuotas y prestación para autónomos con impacto de actividad del 75%, o el aseguramiento de liquidez con la garantía de los 100.000 millones de avales que recoge el decreto, lo que supone un "balón de oxígeno" para muchos negocios.

Esta movilización de recursos públicos, junto con la ayuda de entidades financieras, permitirá movilizar hasta 200.000 millones de euros, ha añadido.

"Las instituciones europeas deben responder"

"Son paquetes muy completos, ambiciosos, potentes y se ven complementados día a día por otras decisiones que iremos adaptando a las circunstancias cambiantes y según se detecten nuevas necesidades", ha apostillado Calviño, quien ha matizado que la superación de la crisis del Covid-19 no depende únicamente de lo que haga el Gobierno español, sino también del Parlamento y las administraciones.

Fuera de España, ha resaltado, el BCE ha realizado movimientos, si bien ha hecho hincapié en que "las instituciones europeas deben responder" y dar respuesta en el plano fiscal, ante una crisis "simétrica que afecta al conjunto de bloque" y exige una respuesta coordinada. Ha apelado a una respuesta "común, contundente a la altura de la circunstancias".

Por otra parte, ha pedido el apoyo al decreto del 10 de marzo porque también prorroga cuatro años la moratoria antidesahucios por hipoteca aprobada por Mariano Rajoy, además de otras medidas relacionadas con la Sareb y la conversión a bancos de entidades financieras, lo que "dará seguridad jurídica".

Calviño insiste en que el Gobierno tomará las medidas "necesarias" para vencer la pandemia