miércoles 20.11.2019
ELECCIONES GENERALES

Los candidatos recurren al miedo en la carrera final a un incierto 10-N

La campaña exprés de sólo ocho días baja el telón con muchas incógnitas que despejar para desbloquear la formación de Gobierno
Ada Colau y Pablo Iglesias en el cierre en el Ifema. NARANJO
Ada Colau y Pablo Iglesias en el cierre en el Ifema. NARANJO

Los candidatos apuraron ayer las últimas horas de campaña con llamadas a la movilización y apelando en muchos casos al miedo —aunque en distintas direcciones— para arañar todos los apoyos posibles en la incierta cita con las urnas del próximo domingo. El miedo al ascenso de Vox —que según los sondeos puede llegar a doblar el número de escaños— es al que recurre el PSOE para movilizar a los votantes de izquierda pero también el PP, que insiste en pedir que todo el voto se una en torno al partido de Pablo Casado como la única opción útil de la derecha para sacar de la Moncloa a Pedro Sánchez.

 

El temor a una gran coalición PSOE-PP es al que sigue apelando Unidas Podemos para resistir, y el miedo propio, a una debacle como la que le auguran las encuestas, es el que mueve a Ciudadanos para presentarse como el partido dispuesto con sus escaños a desbloquear a partir del 10N.

 

Madrid y Barcelona fueron los escenarios elegidos por los principales partidos para despedir la campaña electoral, la más corta de la democracia. Antes del cierre, ya dejaron muchos de sus últimos mensajes. Como Pedro Sánchez, quien ha vuelto a prometer que en 48 horas hará una propuesta de desbloqueo a PP, Cs y Podemos, y que la trasladará también a regionalistas y nacionalistas dispuestos a buscar la gobernabilidad, entre los que no cuenta al independentismo catalán.

 

Así lo dijo ayer Sánchez en las dos entrevistas que dio -a TVE y la Ser- poniendo el énfasis en lo que le preocupa el ascenso de la «ultraderecha, los franquistas» de Vox, que están, en su opinión, «arrastrando» ideológicamente tanto al PP como a Ciudadanos.

 

La iniciativa de Vox que se aprobó ayer en la Asamblea de Madrid con los apoyos de PP y Cs y que apuesta por la ilegalización de partidos independentistas que atenten contra la unidad de España, le ha servido al líder socialista para criticar a ese partido y acusar a populares y Ciudadanos de darle alas. «Si no hay valentía por parte del PP y de Ciudadanos de contraponer un proyecto alternativo a la ultraderecha, los votantes progresistas debemos movilizarnos el próximo 10 de noviembre y frenarla con nuestro voto», dijo.

 

El candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno llamó a un «último esfuerzo de movilización» para «recuperar derechos sociales, laborales y políticos que la ultraderecha pone en cuestión».

 

Por su parte, el líder del PP, Pablo Casado, ha insistido en hacer un llamamiento a los votantes de Vox y Cs para que opten por aunar todas las fuerzas en el PP, porque según ha dicho el suyo es el partido «genuino» entre las opciones del centro derecha.

ERREJON

Íñigo Errejón en el mitin de cierre de campaña en Madrid. KIKO HUESCA

Incluso, en una entrevista en Cope ha considerado que el partido de Abascal y Rivera le «imitan» y pretenden hacer política desde el sofá, cuando es el PP el que tiene experiencia y por tanto el único que puede ser alternativa de Gobierno.

 

Ayer, en la última jornada se conoció el envío masivo de mensajes a móviles que ha hecho Casado pidiendo la confianza de los electores. «Hola, soy Pablo Casado», comienza este mensaje enviado a 1,2 millones de móviles en el que el líder de los populares pide el voto «para sumar una nueva mayoría de cambio en España frente a la crisis económica y el desafío separatista».

 

Y ha comprometido de nuevo que «el PP no va a facilitar en ningún caso una investidura de Sánchez» y que si tiene un solo escaño más que los socialistas se presentará para ser presidente y desbloquear la situación política en España. «Tenemos que unir esfuerzos en torno al único proyecto que puede ganar a Sánchez», ha dicho.

CASADO

El líder del PP, Pablo Casado, durante el mitin de cierre de la campaña electoral en la plaza de toros de Las Ventas. BALLESTEROS

El líder del PP solicitó la concentración de los apoyos en torno a su partido y ha pedido el «voto prestado» a los votantes socialistas, así como a los de Vox y Ciudadanos, a los que ha solicitado «con toda humildad» que le voten porque «España se la juega» el 10N.

 

Mientras Casado llamaba sus rivales de Vox y Cs «seleccionadores de fútbol de sofá» que no salen al césped, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera se fue a un polideportivo madrileño a jugar un partido de fútbol sala para escenificar la «remontada» que el partido naranja asegura logrará frente a los malos resultados que le dan las encuestas.

 

A igual que Pedro Sánchez, Rivera cerró en Barcelona una campaña en la que el líder de Ciudadanos ha insistido en subrayar que puede ser una pieza decisiva para desbloquear la legislatura y permitir la formación de Gobierno.

 

Rivera cerró la campaña electoral naranja pronosticando que el 11N habrá «una sorpresa electoral si los liberales, los de centro y los valientes» van a votar, y por eso ha llamado «a los moderados a moderar España».

RIVERA

El presidente de Ciudadanos cerró la campaña en Barcelona. DALMAU

«El domingo tenemos la ocasión de decirle a Sánchez que no nos hemos equivocado votando porque si vamos a votar, está claro que esta vez te vamos a echar y mandar a la oposición», ha asegurado Rivera en un acto en el Palacio de Congresos, el más multitudinario de toda la campaña naranja.

 

Pablo Iglesias cerró en Madrid, y antes estuvo en Toledo, donde se mostró convencido de que muchos votantes progresistas han visto la intención de Sánchez de apostar por otras opciones distintas a Unidas Podemos para pactar. «La gente no es idiota y se está dando cuenta de que usted mira a la derecha», ha dicho Iglesias dirigiéndose a Sánchez. Y ha insistido en que no piensa dar «gratis» su voto al líder socialista.

 

Mientras Pablo Iglesias tuvo junto a él a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, para el cierre de campaña quien fue su compañero de partido y ahora rival en Más País, Íñigo Errejón, estuvo acompañado por la exalcaldesa madrileña Manuela Carmena en su último mitin en la capital.

 

El candidato de Más País a la presidencia del Gobierno, Íñigo Errejón, ha cerrado la campaña «en casa», en Madrid, donde ha llamado a «recuperar» la victoria progresista del pasado 28 de abril, que fue «malograda por unos irresponsables», y ha pedido el voto para dar poder a la derecha. Arropado por la exalcaldesa de la capital y cabeza de lista de Más Madrid en las elecciones municipales del 26 de mayo, Manuela Carmena, Errejón ha hecho lleno en el Pabellón Satélite de Madrid Arena, donde se ha habilitado espacio para 1.000 personas.

VOX

El líder de Vox también cerró la campaña en Madrid. HIDALGO

«Tenía muchas ganas de volver a casa», ha asegurado en referencia a su regreso a la capital tras «más de 5.000 kilómetros» de campaña y días de «doce, catorce y dieciséis horas» trabajando para la cita electoral de este domingo, en la que Más País se presenta en coalición con Compromís, Equo y Chunta Aragonesista (Cha).

 

En Madrid cerró también su campaña Vox, el partido al que todos los sondeos auguran la mayor subida el domingo. Santiago Abascal, que el jueves acusaba al resto de partidos de «criminalizar» al unísono y de forma coordinada a Vox, pondrá el punto final a su campaña en la plaza de Colón. El presidente de Vox, Santiago Abascal, aseguró en el cierre de la campaña electoral del 10N que votar a su partido es «echar a Sánchez y a las políticas totalitarias de la izquierda», porque es «la única opción valiente que quiere la libertad para todos los españoles», no solo los de izquierdas. «Hace falta que Vox tenga mucha fuerza, porque si no, al PP y Ciudadanos le tiemblan las piernas, es necesario como hemos demostrado en Andalucía, Madrid y Murcia», recalcó Abascal en el mitin final de campaña.

Los candidatos recurren al miedo en la carrera final a un incierto 10-N