domingo. 04.12.2022
El acceso es controlado.

Los centros de salud han comenzado a ‘cribar’ la entrada a las instalaciones habilitando un único punto de acceso donde se ha colocado un cartel de stop y una zona de triaje con personal con mascarillas y guantes como medidas de protección. En él se valora si los pacientes presentan algún problema respiratorio, en cuyo caso se seguiría el protocolo y un circuito especial en caso de sospecha. El ambulatorio de La Palomera, uno de los más diligentes en aplicar las nuevas medidas, fue explicando ayer a sus usuarios los cambios. Entre ellos, que para minimizar los contagios, se restringe el paso a los menores de 14 años (salvo que tengan que ser tratados), a los acompañantes (excepto los que acudan con menores o discapacitados)y a quienes vayan a realizar una consulta, que se atenderán en líneas generales de forma telefónica. «Nos estamos dejando la piel para conciliar la atención a todo el que lo necesita», explican.

La atención a los pacientes en los ambulatorios que precisen personarse físicamente se organiza en la sala de espera, pero de modo que coincidan lo menos posible en el espacio y en el tiempo. Además, las extracciones programadas de sangre quedan suspendidas y si se necesita alguna analítica se realizará en la consulta de la respectiva enfermera. La intención es trasladar a la ciudadanía la idea de que limiten al máximo la presencia en los consultorios médicos como medida preventiva y si creen que tienen síntomas de fiebre, dolor de garganta o musculares llamen a su centro de salud para ser citados en las agendas de los facultativos o para ser atendidos en sus propios domicilios. La idea es atender solo presencialmente aquellas consultas de carácter urgente. También todos los trámites burocráticos, como las recetas e IT se efectuarán de modo no presencial.

En los consultorios rurales también se incentivará la atención telefónica.

Los centros de salud incorporan el triaje y suspenden las extracciones
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