viernes 20/5/22
                      Un vecino agraciado y la empleada de la administración de Villamañán, Patricia Pellitero, muestran el décimo premiado. MEDINA
Un vecino agraciado y la empleada de la administración de Villamañán, Patricia Pellitero, muestran el décimo premiado. MEDINA

La suerte sonrío ayer a Villamañán. Fue uno de los premios más tempraneros. Apenas eran las diez de la mañana cuando los niños del colegio de San Ilfedonso cantaban el 70.316 como uno de los quintos premios del sorteo de la Lotería de Navidad. La administración de Villamañán había vendido 28 series, 280 décimos a 6.000 euros cada uno. Total, 1.168.000 euros, casi dos millones.

«Es una alegría muy grande», afirmaba pocos minutos después de conocerse el premio Patricia Pellitero, la empleada de la administración, del que ella misma llevaba un décimo del número premiado y que contaba una de esas anécdotas que parecen sacadas de un anuncio de televisión de un sorteo que cada año reparte ilusión por toda España. «Esta madrugada le dejé a un amigo en el buzón un sobre con un décimo y mira... ha tocado. Se ha despertado con 6.000 euros más en el buzón». El afortunado no tardó en aparecer por la administración corroborando la versión contada por Patricia y fundiéndose en un abrazo con ella. Alegría y amistad compartidas, así es el sorteo del Gordo. Lo que lo diferencia del resto de sorteos del año y apuestas del Estado. La suerte se comparte. Cuando toca en un pueblo o un barrio la mayoría de sus vecinos es agraciada con el premio.

Compartidoy repartido fueron los casi dos millones de euros que cayeron ayer en Villamañán. «Lo hemos vendido en ventanilla, décimo a décimo. Teníamos 30 series del 70.316 y el día antes a última hora devolvimos dos».

Hay más curiosidades. Una conexión Villamañán-Barcelona que ayer trajo la suerte a esta localidad del sur de la provincia. Desde hace unos cuantos años la administración de Villamañán se intercambia 30 series con una de Barcelona propiedad de una ‘hija’ de Villamañán. Y es ese número el que este año ha traído la suerte. «Llevamos muchos años haciéndolo. Lo hacían los anteriores dueños de la administración. Y los nuevos, que llevan cuatro años, han seguido», comentaba Patricia Pellitero.

Una vez conocido el premio, poco a poco fueron llegando vecinos agraciados que, como es habitual, señalaban que el pellizco de 6.000 euros lo emplearían en «tapar agujeros». Otros, como Balta, afirmaba que «tengo dos hijas, así que algo les daré». Caras de felicidad ante los medios de comunicación, prensa y televisión, que se dieron cita a las puertas del establecimiento donde, como no puede ser de otro modo, tampoco faltó el champán para brindar y celebrar.

Hasta el alcalde, Higinio García, se acercó por el lugar y confirmó que él también llevaba un décimo del número premiado que había comprado a última hora.

No es la primera vez que esta administración de lotería de Villamañán lleva la suerte a sus vecinos. En el año 1999 vendió el primer premio del sorteo del Niño que dejó 240 millones de pesetas en la localidad. Es el último gran premio que se recuerda por la comarca y por todo el sur de la provincia. Los dueños del establecimiento ya no son los mismos pero parece que la suerte continúa.

«Le dejé el décimo esta madrugada en un sobre en el buzón a un amigo y tocó»
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