martes 26/10/21
Paca Fernández (69 años) | Ama de casa

«El día me cunde mucho, pero lo peor llega por la noche»

Paca Fernández, en Armellada. DL

A Paca Fernández no le está resultando fácil el confinamiento en soledad. A sus 69 años, vive sola en su casa de Quiñones del Río desde que murió su marido hace ocho años.Estaba acostumbrada a salir a diario, jugar la partida con sus amigas en el ‘hogar’ del pueblo y hacer los cursos de tecnología o los talleres de memoria que ofrecía el municipio hasta que llegó la pandemia. «Nunca he sido de estar encerrada en casa y cuando empezó el estado de alarma me dije: ‘yo esto no lo aguanto’», recuerda. Ahora lleva como puede el día a día. «Miro un rato por la ventana, me pongo delante del ordenador a hacer ejercicio o hago ganchillo y también me aburro mucho». La solidaridad también tiene un hueco en su rutina diaria y ha cosido batas para los sanitarios del centro de salud de Benavides de Órbigo. Las videollamadas de sus hijos son uno de los mejores momentos del día y le permiten también estar en contacto con sus nietos. ¿Lo peor? La noche. «El día me cunde mucho, pero la noche más porque la cabeza no para de cavilar y siempre cosas malas. Por el día las cosas se ven de otra manera».

Paca está recordando muchos momentos de su vida durante estos días, aunque reconoce que se encuentra bien de ánimo pese al encierro y se muestra convencida de que las cosas cambiarán cuando dejemos atrás el coronavirus. «Muchas cosas serán distintas a partir de ahora»., asegura.

«El día me cunde mucho, pero lo peor llega por la noche»