domingo. 14.08.2022

«Las mujeres no podemos ser sacerdotes. Jesucristo fue hombre y nombró a unos apóstoles que tienen el discernimiento». Es la posición que mantiene Sara Castro González ante el debate de si debería abrirse el sacerdocio a las mujeres. «Sólo en la iglesia luterana está permitido, no en la católica», precisa.

Asegura que lo aceptaría si el papa lo aprobase. «Pero no creo y tampoco querría yo desempeñar esa labor. Es una cosa tan sublime que la veo misión de hombre. Así lo dice la iglesia», añade.

A la pregunta de si no le parece una posición sexista esta visión que defiende, ella responde: «La mujer tiene papeles muy importantes en la iglesia, empezando por la catequesis. Sin ella no puede haber curas ni familias cristianas». También menciona la función de «hostiarias» de las mujeres: «Cuidar de la iglesia, lavar los purificadores, ocuparse de la limpieza y el adorno».

Labores, admite, en las que «no excluyo que haya hombres curiosos, pero le pone más amor la mujer». En suma, considera que el campo para la mujer «es tan amplio» que no le ve sentido a la aspiración de algunas cristianas de que se les abran las puertas del sacerdocio. Personalmente, no se inclinaría por esta opción defendida por otros grupos de la iglesia católica. «En principio por una cuestión de edad», aunque también por convicciones. No lo ve un problema de desigualdad.

«El sacerdocio no es para la mujer, su papel es otro»
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