martes. 05.07.2022
Economía

«Es la Unión Europea la que tiene que dar la talla, dejar de ser un banco y ayudarnos»

Entrevista a Javier Cepedano Valdeón, presidente de la Federación Leonesa de Empresarios
Javier Cepedano, presidente de la Federación Leonesa de Empresarios (Fele). RAMIRO

Equilibrar la vuelta a la actividad de las empresas con los costes que implica, agilizar el acceso a la liquidez y garantizar la movilidad con test que sean capaces de controlar la pandemia son algunas de las propuestas de la Federación Leonesa de Empresarios (Fele) para caminar hacia la ‘nueva normalidad’. Su presidente asegura que las demandas de la Mesa por León no están aparcadas y se verán incrementadas. Aunque el panorama no es esperanzador: un 30% de los pequeños negocios no volverá a abrir. Más si se prolongan las restricciones.

—¿Cómo valora el plan de desescalada y retorno a la «nueva normalidad»?

—Es muy abstracto, no profundiza en los sectores. Es muy importante que digan qué medidas de sanitarias van a estar obligados a cumplir los negocios, y es muy importante garantizar la confianza del consumidor.

—¿La vuelta a la normalidad llega tarde?

—Sí. y Anuncian nuevas prórrogas del estado de alarma, es una barbaridad. El comercio, la restauración, las agencias de viajes, y otros muchos no aguantan. En realidad se ha llegado tarde para todo, empezando por las medidas sanitarias. Ha sido una improvisación continua. Y uno de los graves errores de este Gobierno es que no ha contado con el mundo empresarial.

Sin posibilidades

«El 30% de los negocios no sobrevivirá a la crisis. Serán más si la inactividad se prolonga»

—La regulación de los Erte también está siendo polémica, ¿obligar a mantener el empleo puede poner en peligro la supervivencia del negocio?

—No pueden obligar a mantener el empleo, muchos empresarios ni siquiera han podido acceder a las ayudas a la financiación, o tienen que hacer inversiones para volver a abrir. Esas exigencias pueden llevar a cierres definitivos.

—¿Cuántos negocios no podrán volver a abrir?

—En la provincia se han solicitado unos 6.200 Erte, que afectan a más de 22.000 personas. Al menos un 30% de ellos no sobrevivirá a esta crisis. Y a medida que se retrase la puesta en marcha el porcentaje de empresas que sobreviva será menor.

—¿En qué situación están las empresas, dos meses después de paralizarse la actividad?

—Entre las que están cerradas la situación es muy crítica, algunas no han podido acceder a la liquidez y responder a sus pagos, están prácticamente en situación de cierre. Y las que no han estado cerradas, quitando determinados sectores, las facturaciones han ido cayendo.

—¿Llegan las medidas y ayudas a empresas y autónomos?

—Las medidas sanitarias no han llegado nunca, aunque las empresas tienen que invertir ahora en ellas. Pero la cuestión económica es peor. Se han puesto trabas al acceso a los ICO, no llegan a muchos, y ahora la rapidez es fundamental. Y las administraciones hablan de aplazar pagos, no de exenciones.

Mesa por León

«Las reivindicaciones no están en el olvido, se retomarán las de antes y las que surgen ahora»

—¿Es sostenible aplazar ese endeudamiento?

—Esa es la cuestión, no se habla de rebajas ni exenciones, los empresarios tienen que seguir haciendo frente a esas deudas aunque se retrasen en el tiempo. Las pequeñas empresas no pueden ya pagar, y las tramitaciones siguen siendo complejas.

—¿Qué se está haciendo en León? La Mesa por León no ha celebrado ni siquiera su primera reunión práctica.

—Tiene una justificación, estaba preparada para el 3 de abril en Ponferrada y dada la situación no se celebró. Pero no se han apartado sus reivindicaciones, ahora han surgido muchas más. Todo paralizado, pero no en el olvido.

—¿Qué hay que añadir a esas reivindicaciones iniciales?

—Tenemos que modernizar nuestro tejido productivo para ser más competitivos. Digitalización e I+D+i son oportunidades que requieren una colaboración entre los agentes sociales y económicos. La transformación sólo podrá llevarse a cabo en un ambiente favorable para la actividad empresarial, y eso requiere medidas fiscales, simplificación de la normativa e inversiones.

—Muchas de esas propuestas se basan en la inversión pública, que se va a ver recortada por el gran gasto sanitario y social.

—Por supuesto, pero el gran esfuerzo tiene que hacerlo el Gobierno en la UE. Ahora más que nunca nos tiene que ayudar. Ha sido simplemente un banco, ahora tiene que dar la talla.

—¿En qué cambia esta crisis el orden las urgencias de la provincia?

—Las urgencias son muchísimas. El afán es reforzar la industrialización en El Bierzo y Villadangos, con su ramal ferroviario. El Gobierno se comprometió a tenerlo en un año, ha pasado y no está hecho. Es evidente que el sector servicios tiene que reforzar su digitalización. Son las mismas necesidades, pero con mayor fuerza; y necesitamos por eso impulsar la mesa por León.

—¿Qué papel juega el Diálogo Social en esta nueva realidad, y los acuerdos firmados?

—Debe de ser el marco natural de las reformas necesarias para la modernización del tejido productivo, para hacer frente a los retos del envejecimiento, la digitalización y el cambio climático. Las líneas de ayuda que se ponen en marcha son consecuencia del Diálogo Social. Esperábamos cantidades más altas que las que se han puesto a disposición, pero sigue funcionando e impulsando ayudas como la Renta Básica de Ciiudadanía, que ahora se debate a nivel nacional y en la Comunidad hace tiempo que existe, y se ha abierto a más colectivos. Y siempre hemos denunciado que la mayor parte de lo que recaudan las administraciones va a gastos de personal, a su propia estructura. Lo que necesitamos es inversión, y a lo que nos oponemos es a incrementos impositivos.

Estado de alarma

«Plantear nuevas prórrogas es una barbaridad, lo que se necesita es actividad

—La paralización ¿demuestra que una economía basada en comercio y turismo es demasiado vulnerable?

—Puede ser más vulnerable, pero el sector servicios no tiene que disminuir su peso. Otra cosa es que necesitemos más industria, o que los servicios tengan que adaptarse a las nuevas exigencias. También el sector primario es básico, necesitamos rentabilizar la transformación. En todo caso no abogamos por un sector industrial con empresas de grandísimo tamaño, ya conocemos los riesgos de la deslocalización. Lo ideal es un tejido industrial de pymes.

—¿Qué fórmulas propone la patronal para recuperar la actividad en la provincia?

—Demandamos a todos los ayuntamientos, Diputación, Junta y Gobierno que se especifique y se aclare cómo va a salir de esta crisis cada uno de los sectores. Que cada uno de ellos sepa cómo tiene que actuar. Cuándo y en qué condiciones. Necesitamos prepararnos para esa situación, y cada profesión y negocio en cada uno de los negocios.

—¿Qué está haciendo la Fele para sus asociados?

-Llevamos más de 1.500 llamadas de teléfono con los asociados, atendiendo sus problemas, que sobre todo en el primer momento eran dudas sobre los Erte; así como aquellos sectores que podían mantener parte de su actividad. En un primer momento hubo mucha inseguridad, y los gabinetes laboral, jurídico y fiscal de la patronal han estado ayudando a todas las empresas. También hemos acompañado a empresarios con los créditos ICO, a parte de mantener un contacto permanente con el mundo sindical para ver cómo podíamos ir avanzando. Como organización empresarial integrada en Cecale y Ceoe tenemos información permanentemente actualizada de las normativas y decretos que se van aprobando, que en estas semanas han traducido en más de 500 comunicaciones. Hacemos también jornadas telemáticas sobre temas de interés para los empresarios todas las semanas.

«Es la Unión Europea la que tiene que dar la talla, dejar de ser un banco y ayudarnos»
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