jueves 20/1/22
                      Domingo Duque, en el punto de venta de Guzmán. RAMIRO
Mariano Duque, en el punto de venta de Guzmán. RAMIRO

A primera hora de la mañana lo advirtió Mariano Duque, propietario de la administración de loterías que se sustenta en el estanco de Guzmán: «No te vayas muy lejos de aquí, que algo va a caer». Y apenas una hora después del anuncio premonitorio, el deseo se hizo realidad. Un décimo del 42883 venido en máquina aportó 20.000 euros a un cliente de la casa: «Ni idea de quién puede ser».

La mañana lluviosa transcurrió demasiado parada en la administración. «Ya llevábamos dos años dando premios y estaba claro que este año no iba a ser menos», aseguró Guzmán en medio de un cierto desconcierto por la falta de noticias: «Estamos llamando al patronato pero nadie nos dice nada», lamentó después de responder varias llamadas telefónicas.

El inevitable aluvión de medios de comunicación se produjo cuando se confirmó de manera oficial la cuantía del premio y la escasa difusión que había tenido la venta del número entre los clientes, solamente uno fue agraciado.

«Esto no se ha acabado, queda mucho sorteo todavía y seguro que vas a volver por aquí», advirtió al redactor. No se cumplió esta vez su pronóstico y ya el resto de la mañana se convirtió en la venta de periódicos, revistas, tabaco y otros argumentos propios de un establecimiento de estas características.

«Todavía nos queda el Niño», aseguró el propietario del punto de venta a preguntas de los clientes. La mañana no se cerró de vacío, pero dejó el regusto amargo de quien espera unan jornada triunfal y se queda con un día testimonial. No fue solo en León. Ocurrió en toda la provincia.

El estanco de Guzmán da 20.000 euros del 42833