miércoles. 06.07.2022
LAS RESTRICCIONES EN EL PARQUE NACIONAL | EL FIN DE LOS APROVECHAMIENTOS FORESTALES E HIDROLÓGICOS

El fin de la explotación forestal y del agua tendrá un coste de 230.135 euros

Dejar de aprovechar los recursos forestales supondrá pérdidas de 22.203 euros al año.

Con la entrada en vigor del próximo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de Picos de Europa, que establezca las normas generales de uso y gestión de los recursos de este espacio natural protegido, las restricciones se extenderán a otros sectores. Desde que Picos de Europa fuera declarado Parque Nacional, hace 17 años, está pendiente la aprobación de este plan para tratar de compatibilizar los usos y costrumbres de los habitantes de Picos con las restricciones impuestas por sus órganos de gestión. En el año 2002 se llegó a aprobar un plan que nunca entró en vigor, ya que fue anulado meses más tarde por una sentencia del Tribunal Supremo, que lo consideró ilegal al no ir acompañado por un régimen económico y de compensaciones, tal y como exige la ley del Parque Nacional.

Desde que Castilla y León, Asturias y Cantabria asumieran la gestión del parque, hace ya más de un año, uno de sus principales objetivos es el de sacar adelante el PRUG, con el consenso de todas las partes implicadas.

Una vez aprobado el PRUG, además de la caza también se prohibirán los aprovechamientos forestales y los hidrológicos. Esto significará el cierre de las dos centrales hidroeléctricas de Oseja de Sajambre, la de Pío de Sajambre y la de Soto y Ribota, la minicentral de Cordiñanes, en Posada de Valdeón, y la toma de agua de Caín.

Empleos y servicios. El cierre de todas estas instalaciones supondrá pérdidas de 207.942 euros, según el estudio de Cotema, además de la eliminación de puestos de trabajo, y de algunos servicios de los que gozan los municipios, como Oseja, que disfruta alumbrado público gratuito, así como de las dependencias municipales, según el acuerdo con la minicentral de Soto y Ribota.

Por lo que se refiere a la explotación forestal, se ha realizado una valoración de daño por privación de uso. Teniendo en cuenta la superficie forestal, el volumen de madera que puede cortarse en un periodo de tiempo determinado, y el precio de la madera en el mercado, se estima que la prohibición de la explotación forestal supondrá un perjuicio económico de 13.650 euros al año para Oseja y de 8.543 para Posada. En este cálculo no se han tenido en cuenta los árboles existentes en las propiedades particulares de los vecinos del parque a los que también afectan las restricciones contempladas en el PRUG.

El fin de la explotación forestal y del agua tendrá un coste de 230.135 euros
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